«El viernes pasado se suspendieron las clases en la escuela ya que, por una presunta pérdida de gas, la empresa Metrogas cortó el suministro y no funcionaba la calefacción.
Además, había una pared en peligro de derrumbe», aseguró, una docente del establecimiento.
«Este fin de semana vinieron, taparon la pared, pero no sabemos si realmente está en condiciones, si es un arreglo por afuera o realmente está bien hecho. Habilitaron la caldera, pero no Metrogas sino la misma empresa que hizo los arreglos», agregó.
La docente pidió además que el gobierno de la Ciudad garantice «que la escuela va a seguir con un plan de trabajo para solucionar los problemas estructurales que tiene el edificio».
«Le damos plazo al gobierno hasta el viernes 30 a presentar un plan de obras para mejorar las condiciones edilicias
«En este sentido, precisó que «desde marzo estamos haciendo reclamos: se rompió un ventanal encima de los chicos, una maestra tuvo una descarga eléctrica cuando escribía en el pizarrón, tuvimos tres veces pérdidas de gas en el patio, hubo cortes de agua, hace un mes encendieron la calefacción y la planta baja se llenó de humo y tuvimos que esperar media hora afuera hasta que se disipara».
«No tenemos respuestas por parte del Ministerio de Educación de la Ciudad. El viernes se acerco gente del área Más Hospitales, pero nunca nadie de Infraestructura. No hay nadie que se haga responsable de las condiciones en las que se encuentra la escuela», agregó.
Por su parte, Guillermo Parodi, Secretario Adjunto de UTE, dijo: «sabemos que resolvieron el tema de las calderas y la pared, pero todavía sigue pendiente un control más profundo que revise los problemas estructurales que tiene la escuela y, además, alguien que certifique que las obras que se hicieron durante el fin de semana están habilitadas para dar clases el día de hoy».
El dirigente gremial aseguró que personal del gobierno de la Ciudad «debería haber estado a la mañana para informarle al personal de conducción las obras que se hicieron y certificar que están habilitadas para el desarrollo de las clases: pero no vino nadie».
«El Ministerio de Educación de la Ciudad es el responsable de las empresas contratistas que llevan a cabo las obras que se hacen en las escuelas», subrayó.
Mientras los docentes y padres realizaban una asamblea informativa dentro de la escuela, otro grupo de padres, algunos junto a sus hijos, cortaban el tránsito en la esquina del establecimiento.Otra madre señaló que cortaron la calle porque nadie los escucha.
“Desde que mi hija empezó las clases en febrero que las condiciones en la escuela solo empeoran».
«En el aula de mi nena hay una pared toda rota que no sabemos en que condiciones está, no sabemos cuál es el riesgo. Nos enteramos que una maestra embarazada recibió una descarga mientras borraba el pizarrón, no podemos dejar a nuestros hijos tranquilos en una escuela así», afirmó la mujer.
Luego de la asamblea, se decidió «dejar a criterio de los padres si dejaban o no los chicos en el colegio», dijo una de las docentes.
Tras el reclamo, el GCBA salió a responder. El subsecretario de Gestión Económica del Ministerio de Educación porteño, Carlos Regazzoni, se comprometió a ir a la escuela de Villa Lugano, tras las denuncias por el estado edilicio
El funcionario aclaró que “A partir del viernes 16 estamos trabajando. Se confirmó que no hay pérdida de gas en la escuela. Lo único que se encontró como desperfecto, ha cambiado la normativa de Metrogas en estos años, tenemos que prolongar uno de los venteos y cambiar uno de los reguladores”, aseguró.
“Mi compromiso es volver ir ahí, voy a ir personalmente para que la escuela se sienta que estoy arriba de esto”, aseguró el subsecretario de Educación en declaraciones radiales.
La protesta se visibilizó y la comunidad educativa “espera que no sean sólo promesas”.


