Federal

Neuquén

Acribillaron a un testigo clave del asesinato de Braian Hernández

Se trata del joven que conducía el auto en el que iba el chico de 14 años cuando lo mataron. Gustavo Guillermo Gutiérrez, el joven que conducía la Renault Fuego la noche en que mataron al adolescente Braian Hernández, fue acribillado ayer por la mañana en el barrio Almafuerte.

Lo sugestivo fue que el crimen se produjo a las pocas horas de haber declarado en el juicio contra el policía Claudio Salas, quien afronta un pedido de prisión perpetua por el supuesto caso de gatillo fácil que conmovió a la ciudad a fines del año pasado.

El fiscal Maximiliano Breide Obeid dijo que el autor está identificado, aunque los allanamientos que se concretaron en la tarde de ayer no tuvieron resultados positivos. Sostuvo que el asesinato está vinculado con un ajuste de cuentas a causa de una disputa por drogas, y descartó que esté relacionado con que haya sido un testigo clave en el caso Braian. Incluso recordó que él trabajó en esa investigación, y dijo que ayer se había comunicado con los abogados de la familia para explicarles que, en principio, no existe ninguna relación entre ambos homicidios.       

Sin embargo, la madre, Elizabeth Hernández, sí lo vinculó directamente con la decisión que tuvo el joven de presentarse ante la Justicia para dar su testimonio de lo que ocurrió cuando murió el chico de 14 años (ver recuadro).

Desde la Cámara Criminal II informaron que la sentencia por el asesinato de Braian Hernández será adelantada, debido a que la y los jueces no podrán estar el viernes, fecha en la que estaba prevista la lectura. La condena se dará a conocer mañana martes 3 de diciembre a las 12 del mediodía.

 

El ataque

Gutiérrez, de 25 años, recibió seis disparos en las piernas, brazos, pelvis y abdomen. El que lo hirió de muerte le ingresó por la cadera y le salió por la axila. El ataque se produjo a las 8.20 y falleció dos horas después en el hospital Castro Rendón luego de una primera atención en el Heller.

Fue en la calle 8 de ese sector del Oeste capitalino. Allí, en la humilde casa de sus suegros, viven también su mujer y sus hijos, a quienes no encontró. Según el relato de vecinos, habría llegado en una moto, perseguido por un auto. Segundos después de ser fusilado, le alcanzó a decir a su suegra: “Fue el gordo”.  

Breide Obeid precisó que el arma utilizada fue una 9 milímetros y que la descripción que dieron los testigos coincide con la del principal sospechoso. De la investigación se desprende que, en febrero de este año, Gutiérrez hirió de tres tiros a El Gordo, quien desde ese entonces lo buscaba para vengarse, y la víctima y su familia lo sabían.   

Se supo también que ambos tienen antecedentes policiales y causas en la Justicia.

 

Lo incriminó

El viernes a la mañana, cuando expuso su versión ante los jueces, Willy -como lo llamaban sus allegados- había reiterado que no había ningún arma en el vehículo que manejaba, en el que iba acompañado por Braian y otros cinco chicos de entre 13 y 14 años.

Ése es el principal argumento de la defensa, que sostiene que Salas actuó porque uno de los menores lo amenazó con una pistola. En su declaración, el policía afirmó que disparó hacia la coupé porque uno de los ocupantes le apuntó a su compañera, la agente María Victoria Mardones, quien estaba detrás del patrullero.  

Braian recibió el tiro el 19 de diciembre, cuando viajaba en el asiento de atrás de un auto por la calle Casimiro Gómez. Murió un día después en el hospital. Según consta en el expediente, ante el pedido de otro patrullero, un móvil se cruzó en el camino del vehículo, que disminuyó la velocidad. Cuando se bajaron dos efectivos, el auto aceleró y se subió a la vereda para pasar. En ese momento es cuando el agente dispara.  

 

En la U11

En las últimas horas, Salas estuvo involucrado en otra polémica. Presos de la Unidad 11 (en la que está detenido) afirmaron que, junto a Darío Poblete (ex policía condenado por el homicidio del docente Carlos Fuentealba), participaba de las requisas y de la represión de los internos. Sin embargo, desde la dirección de la cárcel negaron estas acusaciones.