Bonaerense

Piden enterrar restos de indígenas de un museo

Un grupo de investigadores nucleados en el Colectivo GUIAS (Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social) propone un enterramiento masivo en el marco de un pedido de perdón. Muchos de esos restos, que están fehacientemente identificados, fueron reclamados por sus descendientes.

Enterramiento de los miles de restos de indígenas no identificados, que están guardados en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, con un pedido de perdón a sus descendientes por el genocidio perpetrado a los pueblos originarios.

Un cráneo de un Qom fusilado en 1887; un esqueleto de un Selk´nam (ona) asesinado en 1897; un esqueleto de un hombre tehuelche «Sam Slick» de 1876, desenterrado por Francisco P. Moreno; el esqueleto de una india Aché muerta a machetazos en Paraguay en 1896; el cerebro de un mataco y el cuero cabelludo con las orejas y el cerebro del cacique Inakayal son algunos de los miles de restos que aún alberga el Museo platense.

Ante este panorama, un grupo de investigadores nucleados en el Colectivo GUIAS (Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social) propone un enterramiento masivo en el marco de un pedido de perdón.

Fernando Miguel Pepe, coordinador del Colectivo GUIAS, explicó que «hay más de 10.000 restos humanos, entre ellos 6.000 cráneos, muchos de ellos caciques de los principales pueblos originarios».

«Nosotros planteamos una restitución masiva, que sean enterrados todos los restos humanos en sus comunidades de pertenencia, en el marco de un pedido de perdón por parte del Museo de La Plata y del Estado argentino en reconocimiento del genocidio perpetrado «, afirmó. El especialista remarcó que muchos de esos restos, que están fehacientemente identificados, fueron reclamados por sus descendientes, como por ejemplo el cráneo del Toki Calfucurá, quien había acordado con Juan Manuel de Rosas durante casi 30 años la paz y había logrado organizar la confederación mapuche tehuelche».

El Colectivo GUIAS elaboró una lista con los restos humanos guardados en el Museo, que figuran en el catálogo oficial, y relevaron la forma en que murieron o fueron asesinados.

«Hemos constatado, en el análisis de los restos humanos, que muchas de estas personas presentan en los cráneos lesiones causales de muerte: cortes producidos por machete, hacha, sable y orificios de arma de fuego», afirmó el coordinador de GUIAS.

Pepe explicó que «el origen de estas `colecciones´ de restos humanos de los Pueblos originarios se inscribe en el marco del genocidio perpetrado por el Estado roquista a fines del siglo XIX, lo que posibilitó el saqueo de los cementerios enteros y la captura de prisioneros de guerra destinados a ser exhibidos en vida en el Museo La Plata, para luego, una vez muertos, ser expuestos en las vitrinas de la sala de Antropología Física».

«Con estas exhibiciones, donde se los mostraba como salvajes primitivos próximos a extinguirse en el desarrollo de una `historia natural´, pretendían justificar el genocidio y la apropiación de 42 millones de hectáreas», remarcó.