Después de cuatro días de que los dos focos de incendio que afectan zonas cercanas a Aluminé se mantuvieran “fuera de control”, la lluvia y hasta la nieve caída anoche permitió que ambos siniestros lograran ser contenidos. Además, en el caso del siniestro que afecta la zona del lago Pilhué, hoy por la noche logró ser controlado.
El jefe del ICE del Parque Nacional Lanín, Patricio Garrido, confirmó que la lluvia permitió contener ayer el foco que se desató en el lago Pilhué y esperan que hoy por la tarde pueda ser controlado. “Trabajaremos en la zona caliente del incendio durante el día para controlarlo”, agregó. Más de 45 brigadistas trabajan en la zona para controlar el fuego que ya afectó a cerca de 70 hectáreas.
En el caso del foco desatado en Ruca Choroi, el coordinador del Sistema Provincial del Manejo del Fuego, John Cuiñas, aseguró que logró ser “contenido” y esperan esta noche poder controlarlo. “El 31 a la noche llovió y se mojó mucho la caña colihue que estaba seca. Eso permitió que podamos tirar las mangueras porque antes no podíamos ni caminar. Mejoró la visibilidad y eso ayudó mucho. Además, ayer llovió y neviscó y mejoró aún más la situación”, indicó.
Cuiñas realizó hoy un recorrido aéreo con el helicóptero de la zona y contó que el siniestro afectó cerca de 150 hectáreas. Estimó que para apagar un fuego de esta magnitud debería llover “una semana entera”. Cuiñas ejemplificó la situación a través de los denominados “clavos de pino” de la araucaria. Están dentro del tronco madre y para poder extraerlos debe estar muerta en el piso por años. “Te duran un día en la estufa”, indicó. Y agregó: “Imaginate una araucaria entera”.


