La capacidad hotelera de la capital neuquina está virtualmente colapsada durante los días hábiles, mientras que a partir de los viernes hay una merma en la demanda. Este panorama genera que hospedarse durante la semana sea una verdadera odisea debido al denominado turismo de negocios, integrado por hombres y mujeres que llegan para trabajar un par de días y luego regresan a su ciudad de origen.
El fenómeno lo completan los trabajadores vinculados a la industria petrolera, quienes muchas veces llegan a ocupar las plazas del único hotel cinco estrellas que hay en la capital.
De lunes a jueves es el período más crítico, sobre todo en la gama de hoteles de tres y cuatro estrellas, según reconoció el subsecretario de Turismo municipal, Roberto Martini. El funcionario dijo que, pese a las nuevas construcciones que se hicieron en los últimos años, la demanda sigue siendo más fuerte que la oferta, debido a que la ciudad ya es un destino de negocios y comercio que atrae, además, a visitantes de otras localidades del interior de la provincia.
“El casino vende sus plazas por Internet y a nivel corporativo. Hay una demanda que busca ese rango”, explicó Martini.
Un relevamiento realizado por LA MAÑANA confirmó, por ejemplo, que el Neuquén Tower Hotel, con 76 habitaciones disponibles, no tenía desde el día jueves disponibilidad para lunes, martes y miércoles de la próxima semana. El Land Express, ubicado en cercanías del aeropuerto y que dispone de 90 piezas, está sin espacio de martes a jueves y sólo para el lunes tenía dos habitaciones libres. El Suizo, en pleno centro de la ciudad, tampoco da abasto. Los administradores reconocieron que las 48 habitaciones que disponen están saturadas de lunes a jueves y que recién los fines de semana la demanda comienza a bajar.
El tradicional Del Comahue, el primer gran hotel de Neuquén, con 98 plazas, estaba completo para este lunes, martes y miércoles, y recién el jueves liberaría sus habitaciones.
Incentivos
“La mayoría de los visitantes pertenecen a corporaciones, especialmente vinculadas al negocio petrolero”, confió un directivo de uno de los principales hoteles de la capital. A su vez, reconoció que los fines de semana la demanda cae mucho e indicó que sería interesante que todos los que integran el circuito turístico trabajen en conjunto en el armado de alguna estrategia de incentivo para que los visitantes se queden uno o dos días más para aprovechar el fin de semana.


