El interventor de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), Ariel Franetovich, aseguró que el paro de micros «ha dejado de ser un paro» para transformarse en un «lock out patronal».
«Esto ha dejado de ser un paro desde el mismo momento en que el viernes a última hora se agotó la vía administrativa y se dispuso un 23 por ciento (de aumento salarial) desde el Ministerio de Trabajo», explicó el funcionario en declaraciones radiales.
Franetovich afirmó que desde la CNRT se están haciendo «todas las constataciones» para evaluar la posibilidad de «proponer la caducidad de los permisos» a las empresas que no prestan servicio.
Asimismo, en las últimas horas el Gobierno denunció que existe «complicidad» entre sindicalistas de la UTA y empresarios para mantener la protesta.
«No quiero pensar que hay complicidad entre empresarios y algunos dirigentes sindicales para volver al sistema de subsidios», expresó ayer el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quien remarcó que «no se entiende que siga el paro de la UTA si el Ministerio de Trabajo y del Interior resolvieron ayer (por el sábado) un aumento salarial del 23 por ciento».
En el mismo sentido, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, sostuvo que «está claro que la UTA está de acuerdo con el sector empresario y que la situación permite que la patronal se escude en el paro para no otorgar el incremento salarial y además poder presionar al gobierno en función de volver a los subsidios».
Por su parte, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) aplicó sanciones a 130 empresas que durante estos días no ofrecieron el servicio de transporte de larga distancia.
El paro de choferes de micros de larga distancia entró en su quinto día pese a la decisión del gobierno nacional de resolver un aumento salarial del 23 por ciento para los trabajadores y comenzar a sancionar a las empresas.



