Luego de la polémica generada tras conocerse que la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, finalmente no tiene cáncer, las autoridades del Hospital universitario Austral, donde fue operada, comunicaron que «no había elementos suficientes que obligaran a modificar el diagnóstico inicial de carcinoma papilar ni la indicación de la cirugía programada».
El texto fue difundido anoche por el hospital Austral «en relación a información periodística publicada en algunos medios en los últimos días», relacionada a la cirugía que se le practicó a la Jefa de Estado el pasado 4 de enero.
El comunicado oficial firmado por el cirujano Pedro Saco y del director médico del nosocomio, Eduardo Schnitzler, agregaron además que «durante la exploración quirúrgica se constataron los nódulos conocidos en el lóbulo derecho, así como la presencia de un nódulo palpable en el lóbulo izquierdo» de la tiroides.
También se indica que además del nódulo se hallaron «adenopatías visibles en el área de recurrencia derecha y pre-traqueal».
De acuerdo a estos hallazgos, señalan Saco y Schnitzler, «se decidió la realización de una tirodectimía total junto con la linfadenectomía del Sector VI (recurrencial derecho y pretraqueal), extirpándose la pieza operatoria en un solo block».
«La biopsia realizada por congelación informó neoplasia folicular para el nódulo dominante del lóbulo derecho y neoplasia folicular sospechosa de malignidad para el nódulo izquierdo, cuya histología definitiva se defirió», indican en el texto.
Asimismo destacaron que el informe anátomo-patológico es el «oportunamente comunicado», y resalta que dicho informe «fue revisado por el Servicio de Anatomía Patológica del Instituto de Oncología Ángel Roffo de la Universidad de Buenos Aires, que coincidió plenamente con lo informado».



