Ciudad

La Legislatura porteña busca restringir más la circulación de autos en el centro

Existen dos proyectos en discusión en la Legislatura. Uno se basa en zonas puntuales de la Ciudad y otra en horarios determinados. En ambos, se utilizaría el número de patente y tiene como objetivo desalentar el uso de vehículos. Ambos avanzan en la Comisión de Tránsito y Transporte.

 

Una de las iniciativas, impulsada por el diputado macrista Oscar Zago, busca retomar la idea de volver al viejo esquema que prohíbe la circulación de automóviles particulares. 

La idea es que el sistema se aplique día por medio y que, según el número final de la patente, los pares puedan circular un día, y los impares otros. 

El plan sólo se aplicaría los días hábiles y dentro del perímetro comprendido entre Entre Ríos/Callao, Córdoba, Leandro N. Alem/Paseo Colón y la avenida Independencia. 

Para evitar exclusiones o problemas a los conductores, prevé alternar la restricción. Este proyecto propone sanciones que no podrán ser consideradas como leves. 

Estarán exceptuados el transporte público y privado, ambulancias, vehículos de servicios públicos esenciales, de discapacitados, remises habilitados, motos y bicicletas.

Por día, en la Ciudad circulan cerca de 1,3 millones de autos en un territorio de no más de 200 kilómetros cuadrados. 

Estas cifras reflejan el gran problema que tiene Buenos Aires, al igual que las principales ciudades del mundo, provocando grandes congestiones de tránsito y graves consecuencias en torno a la contaminación.

Por ese motivo, la Legislatura evalúa, nuevamente, impulsar una ley que prohíba la circulación de automóviles en el Centro según la patente. 

El otro proyecto, intenta sumar otras zonas con prohibición de circular en las horas pico de la mañana y la tarde.

Los dominios permitidos quedarían determinados por un cuadro que se irá actualizando cada cuatrimestre.

Ya en 2010 el gobierno porteño había considerado aplicar algún tipo de restricción a la circulación de vehículos en el Centro pero los proyectos fueron descartados.

“El espíritu de las leyes es bueno, coincidimos en la búsqueda de reducir la cantidad de coches que entran a la Ciudad. Pero la solución no es prohibir, sino cambiar los hábitos sociales para desalentar el uso de automóviles y, a la vez, generar cambios para que la gente elija viajar en el transporte público. Nosotros creemos que la restricción por patentes no ha sido una solución exitosa en las ciudades que se implementó”, indicó Guillermo Dietrich, subsecretario de Transporte porteño.

Para el especialista en tránsito Andrés Bortagaray, este tipo de prohibiciones “no son soluciones mágicas”. “Puede tener sus ventajas, pero dentro de un conjunto de medidas. Si lo que se busca es desalentar el uso del auto, por ejemplo, es necesario que el transporte público funcione bien, sumar más carriles exclusivos, más líneas de Metrobús. Dentro de un conjunto integral estas medidas pueden funcionar. Pero hay que ser prudentes”, sumó.

“Si bien la prohibición puede ser efectiva al principio, rápidamente se vuelve al problema original ”, agregó Dietrich, para quién, de todas maneras, el debate es positivo. “Extender el horario de veda para particulares en el microcentro sí es una buena propuesta”, concluyó.