Ciudad, Economía

Los ingresos en la Ciudad de Buenos Aires crecieron por debajo de la inflación

Según IDECBA, en el primer trimestre de 2026, se profundizó la desigualdad en su distribución, con aumentos concentrados en los sectores de mayores ingresos y un incremento del coeficiente de Gini.

En el primer trimestre de 2026, los ingresos de los hogares y de la población ocupada en la Ciudad de Buenos Aires mostraron incrementos nominales por debajo o apenas en línea con la inflación.  Mientras que se registró un deterioro en la distribución del ingreso, tanto a nivel de hogares como de personas, de acuerdo con el informe de la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI) del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA). Hubo un aumento del coeficiente de Gini y mayor concentración en los sectores de mayores ingresos.

El estudio señala que el ingreso total familiar promedio se ubicó en $2.588.582, con una suba interanual del 35,9%, mientras que el ingreso per cápita familiar alcanzó $1.361.905, con un incremento del 36%. En ambos casos, las variaciones se ubicaron apenas por encima del índice de precios, pero el organismo advierte que el crecimiento no fue homogéneo y estuvo impulsado principalmente por los estratos de mayores ingresos.

En este sentido, el informe indica que la distribución del ingreso “presenta un deterioro tanto a nivel individual como de los hogares”, reflejado en el aumento del coeficiente de Gini. A su vez, el 30% de los hogares con menores ingresos concentra el 12,4% de la masa total, mientras que el 30% superior reúne el 53,2%, lo que evidencia una elevada concentración de los recursos.

En el mercado de trabajo, tres de cada cuatro ocupados son asalariados y el ingreso promedio de la ocupación principal fue de $1.572.277, con una suba interanual del 34,3%. Sin embargo, el informe destaca que los salarios evolucionaron por debajo de la inflación en términos reales.

Entre los asalariados, quienes cuentan con descuentos jubilatorios percibieron en promedio $1.677.090, mientras que quienes no los tienen registraron $1.047.417. En tanto, el 15,3% de la población asalariada se encuentra en situación de no registro, con ingresos sensiblemente inferiores al promedio general.

El informe también releva brechas de género: los varones registraron ingresos promedio de $1.716.432 en su ocupación principal, frente a $1.421.252 en el caso de las mujeres, lo que implica una diferencia del 17,2%.

Pérdida del poder adquisitivo

Por otro lado, el 48,8% de los hogares recurrió a préstamos o financiamiento —incluidas compras con tarjeta de crédito— durante el período analizado, mientras que el 35,5% utilizó ahorros, lo que da cuenta de una mayor presión sobre los ingresos corrientes.

En cuanto a la estructura de los ingresos, el 79,2% del total provino de fuentes laborales, mientras que el 20,8% correspondió a ingresos no laborales, principalmente jubilaciones y pensiones, que promediaron $843.607 y mostraron un incremento interanual del 34,2%.

El IDECBA concluye que, pese a los aumentos nominales, la dinámica de ingresos del primer trimestre de 2026 se caracterizó por una pérdida de poder adquisitivo en varios segmentos y una mayor concentración del ingreso en los estratos superiores.