Un policía vestido de civil fotografió a los periodistas que estaban cubriendo ayer la tercera audiencia del juicio al exgobernador de Neuquén Jorge Sobisch.
El efectivo entró en la sala donde se estaba desarrollando el debate, se sentó en el fondo y empezó a registrar imágenes de los trabajadores de prensa. Tras ser consultado por los periodistas, dijo que “enviaba mensajes por WhatsApp”.
Luego, el hombre fue retirado del lugar por el personal de la oficina judicial. Se trata de Jorge Manríquez, que fue identificado por las redes sociales por la diputada Angélica Lagunas, que difundió una foto reproducida en el Diario de Río Negro, donde se lo ve apuntando con su arma, durante un entrenamiento policial armado.
La policía de Neuquén emitió un comunicado que habla de la incursión del agente que no se identificó: fue por un operativo de seguridad durante la realización del juicio con el “objeto de preservar el orden público y la paz social”, señalaron. A su vez, desde la jefatura de policía afirmaron que fue una “medida preventiva” en la que se “asignó un efectivo del área de investigaciones a la sala de audiencia, donde se desarrollaba el juicio, por probables incidentes que pudieran ocurrir”. Descartaron que se tratara de tareas de inteligencia, seguimiento y/o similar.
La cúpula de la policía neuquina fue la primera denunciada por los querellantes del juicio que hoy tiene como único acusado a Sobisch. La causa contra el exgobernador de Neuquén es por dar una supuesta orden de “no intervenir” a la policía ante el ataque de un grupo de choque contra docentes. El 30 de marzo de 2006 un grupo de maestros neuquinos participaba de una marcha, en la que se reclamaba aumentos salariales, y decidieron bloquear el acceso a la destilería YPF, en Plaza Huincul. A unos dos mil metros de donde estaban “se distribuyeron cascos y palos, y un grupo violento avanzó contra los docentes”, explicó a Infojus Noticias el abogado querellante, Ricardo Mendaña.
Lo que se intentará comprobar en el juicio es que “la policía recibía la orden de no actuar, inclusive de sacar a los efectivos que estaban”, detalló el abogado. Dos comisarios y un subcomisario desobedecieron esa orden que consideraron ilegal. No solo no acataron sino que intentaron intervenir para que no terminara en algo de mayor gravedad. Luego del episodio del 30, el subcomisario Carlos Zambrano –que falleció sin poder testificar– denunció a la Jefatura de Policía por la orden ilegal que había recibido.
Luis Morales y Leonel Seguel, otros dos comisarios, también denunciaron la situación. Las consecuencias de dejar en evidencia a la Jefatura de la policía neuquina significó para ellos el pase a disponibilidad o a retiro.
El juicio está presidido por el juez de primera instancia Marcelo Muñoz. En la jornada del martes el intendente de Cutral Co, Ramón Rioseco, señaló la organización de “grupos paramilitares” a la orden de la gobernación.
El comunicado de la policía no explicó cuál era el objetivo de tomar imágenes de los periodistas. Tampoco dio a conocer el nombre del oficial ni en qué dependencia presta servicio.


