Ciudad

“Macri quiere una democracia de baja calidad”

Así se manifestó el diputado Martín Hourest (presidente del bloque Igualdad Social) ante la intención del PRO de unificar las elecciones comunales con las de jefe de Gobierno en la sesión de hoy jueves. También criticó a la Presidenta.

“La campaña se ha disparado sin respetar las leyes electorales. No resiste ni el más mínimo sentido común, ni respeta  a los ciudadanos”, sentenció Hourest.Según el legislador, “el Jefe de Gobierno, Mauricio Macri, está demostrando que no le importa nada porque primero desfinanció el programa de boleta única  para priorizar el programa de comunas y luego auspició la unificación de la elección de comunas con las de Jefe de Gobierno. Así votaríamos a la peor usanza y con un régimen centralizado. Exactamente lo contrario de lo que mandan las leyes. Cada turno electoral (Comunas, Ciudad, Presidenciales) tiene su agenda, su temática y sus actores; pretender resolver esa complejidad sobre la base de apiñarlos en una fecha, no tiene que ver con impericia sino con un intento de manipulación”.

“Aquí se trata de otra cosa: de intervenir para decidir qué hacer en el barrio, cómo reformar la escuela, cómo garantizar mejor salud, mejor seguridad, mejor transporte, cómo acceder a una vivienda. Reclamar rendición de cuentas y responsabilidad de los funcionarios en la ejecución de los gastos está asociado con el buen vivir de los ciudadanos y no con las molestias”, dijo el diputado Martín Hourest quien agregó que “el problema es que el Jefe de Gobierno quiere una democracia de baja calidad y poca imaginación, así usa el veto para impedir y la confusión para embotar el pensamiento”.

“Para él la Ciudad es bache, bombita y basura y, en consecuencia, para qué tantas discusiones y elecciones. Sucede que hasta para eso  hace falta también una discusión seria y profunda. Una reforma política sensata que ampare a todas y todos los argentinos y el resultado de todo esto será que nos convertiremos en rehenes  de Macri y de la presidenta de la Nación porque –y en esto van incluidas las dos administraciones, local y nacional-  democratizar la democracia es instituir mas control ciudadano sobre lo público, implica decidir y controlar cómo se usan los recursos del Estado y cómo se toman las determinaciones, generar mas espacios de reflexión e intervención ciudadanos, cortar la intromisión del dinero en la política ( como aportes privados y contratos de obra pública), diluir el peso de los aparatos partidarios y estatales en relación con el ciudadano de intemperie, fortalecer un sistema de partidos democratizados que supere los liderazgos de opinión y de ocasión y auspiciar los espacios de cooperación y competencia entre organizaciones sociales y partidos”, concluyó Hourest.