En estos dos años de su gestión, sucedieron cuestiones a raíz no sólo de su restauración sino también por rescisiones de contratos, un juicio millonario contra delegados sindicales, tercerización de talleres, no reconocimiento de la representación gremial, cese de actividades, descuido de los bienes históricos y culturales.Hoy Andrés Ibarra, quizá en la carrera por la vicejefatura, respondiendo a las órdenes directas de Horacio Rodríguez Larreta y Néstor Grindetti, ha decidido participar con una actitud bastante conciliadora, intermediando con los trabajadores de la Orquesta Estable para que acompañaran a Plácido Domingo al aire libre, no consiguiéndolo en el Teatro.Un 40 por ciento de aumento, entrar en la carrera administrativa y la reincorporación de los 41 trabajadores recientemente cesanteados que solicitaban los trabajadores, en un principio y bajo el compromiso de cesar con los paros, fueron acordados. Sin embargo, al pedido de revocatoria de los 25 sumarios instruidos a los trabajadores, y al desistimiento expreso de la demanda judicial por 55 millones de pesos, no fueron concedidos.Con vistas a una nueva reunión de negociación, las versiones eran encontradas, y mientras la Asociación de Trabajadores del Estado volvía a reunirse, su secretario gremial, Rodolfo Arrechea, expresaba ante los medios que “había un principio de solución” y que el Gobierno de la Ciudad “se comprometió a no avanzar con los sumarios y juicios promovidos contra los trabajadores del Teatro”, personal cercanas a Ibarra, decían que “todavía no se definió ni se puso nada en papel, son puros compromisos de palabra”Por su parte, sin que nadie en el Gobierno avalara lo que decía públicamente, García Caffi confirmaba que los trabajadores cesanteados habían sido reincorporados. “Ayer las orquestas ensayaron y se recuperaron los contratos”, dijo. “Mi esperanza está en las personas que siguen trabajando, estas conversaciones no me producen demasiada confianza. Andrés Ibarra es quien lleva adelante las negociaciones, pasó el tema a la Subsecretaría de Trabajo, allí ya se firmaron acuerdos que luego fueron violados, espero que en esta oportunidad no se vuelva a violar lo que se acuerde”, agregó.Paralelamente a estas negociaciones laborales, trabajadores del teatro mantienen una serie de causas judiciales contra el Gobierno de la Ciudad por “el traslado compulsivo, desordenado y destructivo de casi todo el patrimonio mueble del Colón” hacia locaciones extramuros tales como el Centro de Exposiciones, la Biblioteca Nacional y los Talleres Lavardén. “En algunos casos, los directivos del Ente dispusieron arbitrariamente del patrimonio sin avisar siquiera al responsable correspondiente del área , como ocurrió con la Biblioteca del Teatro Colón. El patrimonio mueble del Teatro quedó almacenado en cientos de containers, muchos de ellos a la intemperie y en locaciones totalmente inapropiadas para su conservación y preservación”, señala el amparo presentado en el fuero Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad. A raíz de ello, la Justicia realizó seis inspecciones oculares y determinó el alto grado de deterioro de muchos elementos del patrimonio y la inapropiada forma de almacenamiento y guardado de los mismos. Actualmente, y luego de la inauguración del Teatro, el patrimonió regresó paulatinamente al teatro, pero se ha podido constatar la pérdida y destrucción de muchos elementos.
Caffi, fue corrido de las negociaciones con los trabajadores del Colón
Ahora son llevadas adelante por Andrés Ibarra -secretario de Recursos Humanos de la Ciudad- y el ministro de cultura, Hernán Lombardi. Hace dos años se hacía cargo del Ente Autárquico Teatro Colón, Pedro Pablo García Caffi.


