Ciudad

Mientras Montenegro afirma lo contrario

Un procedimiento judicial demostró que la Metropolitana usó balas de plomo

El descubrimiento del armamento complica a la administración de Macri, ya que las balas halladas (las 12/70) son compatibles con las escopetas que utilizaron tanto los miembros de la Policía Federal como los de la Metropolitana en la represión de Villa Soldati.

El fiscal que investiga los asesinatos ocurridos en el desalojo del parque Indoamericano, podría llamar a declarar a policías porteños involucrados en uno de los decesos. Un procedimiento judicial demostró que era falso que la PM estuviera desarmada, por lo que el Fiscal está convencido de que los policías participaron en el operativo que provocó el primer muerto del desalojo. A raíz de un allanamiento, quedó prácticamente demostrado que los funcionarios mintieron. El ministro de Justicia y Seguridad del Gobierno de la Ciudad, Guillermo Montenegro, había afirmado, en tono categórico, que “era imposible que la Policía Metropolitana hubiera disparado balas de plomo y que sólo utilizó postas de goma” porque, según dijo “no hay ninguna compra de balas de guerra”. Las categóricas pruebas contra el accionar de la policía porteña se consiguieron luego de un sorpresivo allanamiento realizado por gente de la Fiscalía de Instrucción a cargo de Sandro Abraldes, fiscal que investiga los asesinatos del paraguayo Bernardo Salgueiro, de 22 años, y de la boliviana Rosemary Curapeña, de 28 (ocurridos la noche del martes 7 de diciembre), y la del boliviano Juan Castañeda Quispe, de 39 (asesinado el miércoles 8). La causa por las acciones violentas e irregulares que se llevaron a cabo durante el desalojo del predio está a cargo del juez de Instrucción Eliseo Otero. El procedimiento realizado en la División de Municiones y Armamento de la PM, ubicada en los Talleres Guzmán, en el barrio de Chacarita, se hallaron 98 cartuchos con proyectiles calibre 12/70 y la documentación de una compra por un total de 300 iguales, del 14 de octubre de 2010. El descubrimiento del armamento complica a la administración de Macri, ya que las balas halladas (las 12/70) son compatibles con las escopetas que utilizaron tanto los miembros de la Policía Federal (PF) como los de la Metropolitana en la represión de Villa Soldati. Según las autopsias realizadas por personal de Gendarmería Nacional, tanto Salgueiro como Curapeña murieron por impactos de proyectiles calibre 12/70. En los testimonios recogidos por la Fiscalía, numerosos testigos del desalojo declararon haber visto cómo integrantes de la PM disparaban contra los ocupantes del Indoamericano, utilizando escopetas Ithaca calibre 12/70. También, existen imágenes de televisión que muestran a efectivos porteños disparando desde el puente de la avenida Escalada, a pocos metros de donde cayó muerto Salgueiro, fuera del parque y cerca de la entrada de la Villa 20. Cabe acotar que la confirmación de la utilización de estas armas por parte de la Federal ya había sido comprobada por las propias autoridades de la fuerza, que pusieron a disposición de la Justicia las escopetas 12/70 usadas en la refriega, además de una serie de pistolas calibre 9 milímetros, lo que dio un total de 34 armas incautadas. Por su parte, la PM no entregó ningún armamento a la Justicia, ya que el Ministro Montenegro siguió insistiendo en que la Metropolitana no había disparado ni un solo tiro. Pese a las negativas del funcionario macrista, el fiscal Abraldes corroboró antes del allanamiento que la PM utilizó escopetas y armas cortas en el desalojo, luego de secuestrar 36 armas empleadas por la policía macrista. El análisis pericial de estas armas aún está en curso. Los primeros días de enero otro dato complicó aún más la situación judicial de la Metropolitana. Se trato de una grabación de la frecuencia de la Federal en donde se escuchaba con total nitidez: “Avísenle a la Metropolitana que se vaya de ahí porque está generando otro conflicto”, se advierte en una de las modulaciones de la noche del 7 de diciembre, en el Indoamericano. Esa comunicación le ordenaba a los policías porteños que abandonaron el puente de Escalada desde donde estaban disparando contra un grupo de manifestantes. Los nuevos datos indican que la PM llegó antes que la Federal al lugar, y la comunicación detectada por la Justicia fue registrada en un horario que coincide con el estimado en que fue baleado el inmigrante paraguayo. También, existe una filmación realizada por la Federal, a través de una cámara que es llevada en una camioneta para controlar el operativo, que muestra a cuatro agentes de la Metropolitana disparar sus escopetas al subir al puente que cruza las vías del tren. Las pruebas recolectadas por la Fiscalía son contundentes, lo que hacen que en pleno año electoral, la Policía Metropolitana enfrente nuevas acusaciones de consecuencias impensadas.