La presentación, tramitada ante el fuero contencioso administrativo de la Ciudad, fundamenta que Macri se negó a contestar un pedido previo del 31 de mayo, cuando la ONG se amparó en la Ley 104 de Acceso a la Información Pública para que los funcionarios de Mauricio Macri expliquen, sin pedido judicial, cómo se estaban gastando los 140 millones de pesos previstos para 2011 antes de los comicios del domingo pasado. Lamentablemente, ese detalle jamás fue entregado a la ADC que, desde hace años, realiza un monitoreo sobre todos los gastos de publicidad estatal antes de las elecciones.Las partidas de la Ciudad para publicidad del gobierno PRO fueron de 95.900.697 pesos en 2010 por autorización de la Legislatura porteña, pero Macri las aumentó por decreto a 179,6 millones para 2011. De ese total, sólo utilizó 136 y, con ese gasto total, consolidó un aumento entre este año y el anterior del 46% y del 145% desde que el actual Jefe de Gobierno envió su primer presupuesto a la Legislatura, a finales de 2008. Cabe recordar que la legisladora porteña de la Coalición Cívica Rocío Sánchez de Andía, presentó un amparo similar a finales de marzo de este año, pero para que. la propaganda institucional, no utilizara el color amarillo, usado por el PRO, y para que la comunicación macrista no incluyera “el nombre, voz, imagen o cualquier elemento identificable con funcionarios públicos de la Ciudad”. El pedido estaba directamente orientado a evitar que Macri llevara adelante una campaña del estado porteño con su figura como si fuera un candidato. Seis días antes de los comicios de primera vuelta, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) no hizo lugar al pedido, pero al mismo tiempo ordenó al gobierno de la ciudad que se abstuviera de continuar con la difusión de cuatro spots de la serie “Historias para Creer” por violar la veda electoral. Las películas de la discordia fueron creadas por el equipo de creativos comandado por Joaquín Mollá, cofundador y director creativo de la agencia La Comunidad, que maneja el negocio de la publicidad PRO, junto a una serie de antiguas y nuevas agencias, entre las que se destacan Young & Rubicam y Don, la agencia boutique perteneciente a Juan Manuel “Papón” Ricciarelli, que hace dos años ganó los concursos de creatividad para Fibertel. De ese equipo creativo provino la serie “Historias para Creer” y su costo es un enigma que forma parte del silencio legal que impuso el gobierno porteño sobre el destino de su presupuesto. El “fee” de los creativos supera los 100 mil pesos mensuales y su financiamiento es un capítulo desconocido de las cuentas del PRO.
Por un amparo judicial, Macri deberá explicar los gastos de publicidad en la Ciudad
La Asociación por los Derechos Civiles presentó un amparo ante la justicia del distrito metropolitano, por el cual reclama que el jefe de gobierno porteño explique cómo invirtió los 140 millones de pesos destinados a la difusión de su gestión.


