En la Ciudad hay habilitados casi seiscientos salones infantiles y se estima que 30 mil chicos de entre 3 y 12 años concurren por día a estos lugares.
Uno de los lugares clausurados, ubicado sobre la calle Charcas al 3900, carecía de matafuegos y el personal que allí trabajaba no contaba con libreta sanitaria, entre otras faltas.
En otros dos locales de Palermo (Sánchez de Bustamante al 1600 y Gascón al 1200) los salones no estaban habilitados y no con contaban con la certificación expedida por las normas Iram, al igual que otro inspeccionado en Riglos al 500, al que además se le labraron varias actas por fallas de seguridad e higiene.
El titular de la AGC, Javier Ibáñez, manifestó que “en esta primera etapa inspeccionamos más de 20 salones, priorizando las denuncias recibidas. Comenzamos por los barrios donde se concentra el 70 por ciento de la actividad”, dijo.
Por su parte, la Agencia también controló la tributación del impuesto de ingresos brutos de los salones inspeccionados y en algunos casos se comprobaron hasta seis meses de deuda.
En lo que va de 2011 se fiscalizaron 218 establecimientos cuyas actividades comprobadas fueron casa de fiestas privadas infantiles, salón de fiestas infantiles, ferias infantiles, salas de recreación y salón de actividades motrices infantiles.
Estadísticamente las clausuras fueron disminuyendo año tras año, por ejemplo, durante 2008 se clausuraron 21 salones con peloteros; en 2009, 16, y en 2010 fueron 13.


