Gisela Dilelio, propietaria de Talcahuano 77. relata:»Vine a casa a ver cómo seguía todo y me encontré con que Talcahuano estaba abierta al tránsito –peatonal y vial-, entonces caminé hasta el edificio. No había nadie en la puerta, vi que los negocios estaban abiertos y entré», Sin embargo, esos negocios estaban abiertos sin autorización alguna. En consonancia con esta actitud actuaron los dueños de los distintos locales de la cuadra, y también sobre Rivadavia. En Libertad, que todavía permanece cerrada porque un edificio corre riesgo de derrumbe, los comerciantes suman un nuevo día sin facturar. Sergio, encargado del bar Quimera, situado en la esquina donde los uniformados de la Guardia Urbana y la gente de Desarrollo Social bloquean el camino, informó «yo cumplí las órdenes del dueño del lugar, él es mi jefe. Me llamó anoche para decirme que hoy teníamos que abrir, que cada día cerrado es una pérdida importante». «Ayer estaba toda la manzana cortada, hoy vinimos y estaba abierto, entramos y nadie nos dijo nada. Acomodamos y abrimos, acá si no se trabaja no hay plata, no hay mucho misterio. Pensá que son casi las seis de la tarde del martes y hay tres mesas ocupadas con gente tomando café, y son los primeros clientes de la semana», sentenció. Consecuencia del cerrojo, el hotel San Remo sufrió la cancelación del 30% de las reservas. “Todos los extranjeros que tenían el ingreso pactado para el sábado prefirieron perder la reserva”, contó el encargado del lugar.
Comerciantes de la manzana siniestrada reabren sus negocios
Los comerciantes de la manzana comprendida entre las calles Bartolomé Mitre, Talcahuano, Rivadavia y Libertad, volvieron al trabajo. "A fin de mes Macri va a querer la plata de los impuestos, otra no nos quedaba", dijeron.


