Mariana muestra y explica los daños causados a su casa por una obra que le habría producido el descalce de la pared medianera: “mi pared es estructural, entonces me la rompieron violando mi domicilio”.
“Los daños, relata, comenzaron con los trabajos de demolición y se prolongaron durante la construcción del edificio ahora lindero”.
Hacia el mes de octubre de 2007 a la demolición del inmueble vecino entonces existente, siguieron los trabajos de excavación.
En los primeros días de noviembre la retroexcavadora que maniobraba en el terreno, choca su pala contra la pared medianera a la que da un dormitorio de la casa de esta vecina.
En ese momento ella estaba recostada. La máquina, además de romper la medianera, prolonga el impacto sobre la cama en la que se hallaba.
“El mueble se corrió “y del golpe se desprendió mampostería del techo que quedó atrapada en el cielorraso, al mismo tiempo que explota parte de la pared. y a mí la cama cuando se corrió me da con todo el respaldo en la nuca, yo termino con cuello ortopédico y 1 mes y medio de rehabilitación”
Le informan que debía dejar su casa ante el peligro de derrumbe y le ofrecen ubicarla en un lugar en Lanús con pensión, una pensión con baño compartido´, a lo que se negó reclamando una comodidad similar. A esta altura los propietarios quedaban en situación de calle.
Bustos explica que “Cuando insistían con el tema del desalojo y no darme una solución entonces ahí salimos en todos los medios a decir que nos querían desalojar y eso frenó el desalojo pero todavía seguimos sin una solución”
Los padecimientos continuaron durante la construcción y se prolongaron con la obra terminada hasta convertirse en parte de la vida cotidiana de Mariana Bustos y su núcleo familiar.
Los daños producidos en la vivienda se exhiben impunes: clavos que atraviesan una pared, roturas que dejaron huecos, una columna que avanza sobre la medianera, grietas y humedad..
Hoy, Mariana sigue reclamando al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires solución para un problema que ella no causó.


