Explicó que «el veto es una facultad del Poder Ejecutivo, que contempla la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires», y señaló que «es parte de la división de poderes» y el respeto a la democracia, «incluso dentro del PRO».
«En total fueron 1.500 las leyes sancionadas desde 2007 a la fecha y sólo el 6 por ciento de esas normas fueron vetadas», afirmó Vidal, e informó que en el caso de los `trapitos´, «el veto está firme porque esa ley necesita reformas para su implementación».
Los legisladores del PRO habían apoyado con su voto la aprobación de la ley para reglamentar la actividad de los cuidacoches, que luego fue vetada por el Poder Ejecutivo.
En el caso de los semáforos para no videntes, Vidal adujo que el veto también fue por cuestiones técnicas, porque en la realidad «se colocaron 150 semáforos» y se espera que para el 2015 se complete «un total de 400».
Respecto al veto de subsidios para organizaciones aclaró que el Poder Ejecutivo «no está de acuerdo con que los subsidios se otorguen desde la Legislatura, porque es inequitativo con el resto de las organizaciones».
«Si hay necesidad de más fondos, el gobierno está dispuesto a evaluarla», dijo en referencia al pedido de más dinero de parte de la Asociación sin fines de lucro Teatro por la Identidad.



