El operativo, que contó con la asistencia de un camión de basura, se realizó un día después de que el diario Clarín denunciara la presencia de un “asentamiento” en el lugar con “carpas improvisadas de madera y cartón”. “Vinieron un montón de policías y empezaron a tirar las cosas de todos adentro del camión de basura”, denunció Carlos, de 55 años, quien por la tarde ya había vuelto a instalarse cerca de la esquina de Yrigoyen y Sáenz Peña. El hombre aseguró que, después de discutir un rato con los agentes, le permitieron juntar sus cartones y algunos cacharros que había acopiado con su compañera Rosalía el día anterior, pero le advirtieron que no volviera. “¿Adónde quieren que vaya? Les dije que a la tarde iba a volver y acá estoy”, comentó Carlos mientras exhibía sus pertenencías: algunas bobinas de alambre de cobre que colecciona para poder vender los días que no puede cartonear por la lluvia.La organización no gubernamental Proyecto 7, que trabaja con gente en situación de calle, denunció que, precisamente, trabajaba junto al programa Buenos Aires Presente (perteneciente al Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad) para intentar relocalizar a estas personas, pero que el desalojo organizado por Espacio Público sin orden judicial abortó ese intento.Rosalía explicó que ellos pudieron llevarse cosas, “pero a la mayoría le llevaron todo arriba de un camión de Cliba, porque cuando Macri manda a sacarte, vienen con una botellita de kerosén y enseguida te prenden fuego todo”. El incendio de colchones de la gente en situación de calle fue una de las prácticas más cuestionadas en el enjuiciamiento de la tristemente célebre UCEP (Unidad de Control del Espacio Público), el grupo de choque con que el macrismo desalojaba viviendas precarias, centros culturales o huertas vecinales de los terrenos comunales. Pero la costumbre de considerar basura las escasas pertenencias de los indigentes tampoco es nueva: Urbasur, otra empresa de recolección de residuos, ya tiene una denuncia ante la Defensoría del Pueblo por haberse llevado en sus camiones colchones y frazadas de las víctimas por el accionar de Espacio Público.“Alguna de esta gente recibe plata del gobierno de la Ciudad –aseguró Carlos–, pero yo no quiero plata, yo me gano mi plata juntando cartones y aluminio, lo que necesito es un baldío, aunque sea, un lugar donde poder armar un techo y dormir tranquilo.”
Violento operativo de desalojo de cartoneros en la Plaza Congreso
Miembros de la Metropolitana y funcionarios del Ministerio de Espacio Público desalojaron con violencia a unas 70 personas que dormían cerca de la fuente de la Plaza Congreso y decomisaron las pocas pertenencias que tenían. A la tarde, algunos ya habían regresado.


