A pesar de que el gobierno de Mauricio Macri se hizo cargo del servicio el martes 3 de enero, en los últimos días surgieron dudas acerca de la concreción definitiva del pase, ya que el propio jefe de gobierno manifestó que la Ciudad podía dar marcha atrás y en ese caso la Nación debería volver a hacerse cargo del servicio.
La relación entre la Nación y la Ciudad está otra vez tensa, es que los dichos del Jefe de Gobierno y las manifestaciones que realizó la vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal, al mencionar que el plan de la Ciudad no era destinar fondos públicos para mantener “un servicio malo” sino invertir para mejorarlo, atascaron la negociación.
La posibilidad de que la transferencia del subte de la Nación a la Ciudad no se efectivice fue uno de los ejes de la reunión semanal del Gabinete porteño que se realizó el miércoles pasado.
Al día siguiente, Vidal salió a explicar las diferencias que existían entre la Nación y la Ciudad y que trababan el pase.
“A pesar de los subsidios la gente viaja mal. El Subte todavía no es de la Ciudad, la empresa tiene un convenio con el Gobierno nacional. Existe la posibilidad de que el traspaso no se concrete.
En diciembre la Presidenta Cristina Fernández pidió un esfuerzo, iniciamos un proceso de negociación, estamos en la mitad de ese período, y tenemos dificultades. Se han dado decisiones unilaterales, como el retiro de la policía, tenemos trabada la discusión sobre las obras, la discusión sobre si la ciudad puede acceder a créditos internacionales para esas obras. Vemos actitudes que no son de buena fe y llamamos la atención”, destacó la vicejefa. Y por último, señaló: “La fecha de plazo es la primera semana de abril. Nosotros tenemos buena voluntad para poder solucionarlo”.
Vidal además, reiteró que el eje de las complicaciones en las negociaciones se centra en las obras ya que la Ciudad se sentó en la mesa con el objetivo de “renovar los subtes” pero que debido a que los términos que plantea la Nación, la administración local deberá destinar fondos para el mantenimiento del servicio y no para mejorarlo como proyectaban.
“La administración kirchneristas nos engañó. La situación del servicio era mucho peor de la que preveíamos y eso no era lo que habíamos acordado. Porque si el problema es mayor al que nos habían anunciado, significa que debemos desembolsar una cantidad de dinero mayor a ala prevista y nosotros no disponemos del plus necesario, ya que la empresa concesionaria del servicio, Metrovias nos aseguró que está en rojo y no puede aportar nada”, expresan desde el macrismo.
Esa queja también fue expresada por el vicepresidente primero de la Legislatura, el diputado porteño de Propuesta Republicana (PRO), el peronista, Cristian Ritondo, quien aseguró que existe “buena voluntad” por parte del Gobierno de la Ciudad para cerrar el traspaso del subte, pero al mismo tiempo acusó al Gobierno Nacional de cambiar las reglas sobre la marcha.
“Con el Gobierno Nacional hicimos un acuerdo, y en el acuerdo quedamos en que ellos iban a hacerse cargo del 50% del subsidio y de las obras, pero a mitad de camino del traspaso definitivo nos encontramos con muchas cuestiones que no fueron habladas. Pero no es el único problema que hoy tenemos, cuando nosotros creamos la Policía Metropolitana (PM) pedimos un retiro parcial de la Policía Federal (PF), pero no que nos saquen a los efectivos que controlan las estaciones de subte de un día para el otro”.
Según el legislador macrista:” Necesitamos tiempo para poder capacitar a la nueva fuerza, pero nos siguen complicando. Nosotros confiamos en que si hay buena voluntad, nos vamos a sentar y mejorar la calidad del servicio del subterráneo. Pero hoy 700 millones es una cantidad de dinero que la Ciudad hoy no tiene”,
Ante las razones expuestas desde el PRO, Noticias Urbanas dialogó con varios de los involucrados en el tema y hasta que un ingeniero que trabaja en Metrovías, la empresa que es controlada por el Grupo Roggio, para conocer las verdaderas razones de este nuevo conflicto entre la Nación y la Ciudad.
Desde La empresa Metrovías que controla el Grupo Roggio, dicen que “Existen varias causas que motivaron el anuncio de Macri de dar marcha atrás con el tema del traspaso, y responde a parte monetaria.
Apenas se hizo cargo del servicio, el Jefe de Gobierno porteño se sentó a dialogar con la gente de Metrovias para plantearla un número de exigencias que tenían que ver con el mejoramiento del servicio, la compra de más vagones, la optimización en las frecuencias de las unidades y la remodelación de varias estaciones que se encontraban en una situación desastrosa.
La idea de Macri era renegociar el contrato con la concesionaria porque según el análisis hecho por los especialistas de su administración, el Grupo Roggio no había cumplido con varios puntos del mismo. Y a eso se sumaba que la situación general de la red era peor de lo que había dicho el gobierno nacional.
Además se encontró con que Metrovías le anunció que no tenía dinero para realizar ninguna de esas mejoras. Es más le informó que en lo que iba de 2012 acumulaba una deuda de 65 millones de pesos. Esa razón fue la causa de la marcha atrás anunciada por Mauricio”, explicó un ingeniero que trabaja para metrovías.
La situación se complicó aún más cuando la gente del Grupo Roggio le informó que la empresa iba a pedir un aumento en el subsidio para por un lado afrontar su deuda y por el otro hacerse cargo de los reclamos salariares de empleados jerárquicos de la concesionaria y de los exigidos por el gremio que representa a los trabajadores del subte.
Metrovías explicó que si no se atendían los reclamos salariales del sindicato se iban a producir medidas de fuerza, más específicamente huelgas que iban a terminar perjudicando a los usuarios que como es de esperar luego de que el pasaje subiera un 127 por ciento se iban a molestar sobremanera con la administración del PRO.
Todos estos datos hicieron que Macri revea su posición con respecto a hacerse cargo del subte.
“La concesionaria de la red suma un pasivo de 15 millones de pesos de enero y 50 de febrero y el Gobierno nacional no habría girado el subsidio del mes en curso, lo que se suma a la demora del impacto real del aumento de la tarifa.
Con el traspaso, la firma dejó de percibir la mitad del subsidio que recibía mensualmente desde el Gobierno Nacional.
De los 720 millones de pesos que recibía anualmente de Nación pasó a recibir 360, es decir, 30 millones por mes.
De los 360 millones restantes se debe ocupar el Gobierno porteño y por eso aumentó un 127 por ciento la tarifa, llevándola a 2,50 pesos. Pero como el aumento de la tarifa comenzó a correr a partir del viernes 6 de enero, y Metrovías dejó de percibir 30 millones de pesos por mes en concepto de subsidio a partir del 1 de enero, lo que en un mes representa 1 millón de pesos menos por día, esos 5 días significarían al menos unos 5 millones de pesos faltantes para la empresa”.
Sin embargo, y pese a lo dicho por la empresa sobre su pasivo, el vocero gremial de los trabajadores, Enrique Rositto, aseguró que “Metrovías tiene millones extra para absorber aumentos salariales”. Y además, explicó: “Estamos iniciando las primeras charlas con los compañeros de base; adelantar un porcentaje sería apresurado pero consideramos que con el aumento del 127 por ciento de aumento en el boleto no sólo compensó los subsidios sino que le genera ingresos extras por varios millones”.
Con los números sobre la mesa la situación parece complicarse aún más y la pelea entre la Nación y la Ciudad vaya para peor.



