Las consecuencias exceden a los vecinos y necesitan del apoyo gubernamental, que hasta el momento no dio abasto.Un ejemplo de esto es el Club Glorias de Mataderos, donde los árboles caídos sólo dañaron las instalaciones, sin haber heridos, gracias a la pronta reacción de los profesores que apenas comenzados los vientos sacaron a los menores de allí. “Necesitamos la ayuda de la Ciudad porque hay cosas que nos exceden, se necesitaría una maquinaria especial de la que no disponemos y alquilarla es muy costoso”, graficó la situación Sergio Tur, presidente de Glorias. El presidente del club añade que “el subsidio aprobado por la Legislatura porteña que recibía la institución, se cortó en el 2010. La deuda de ese año asciende a ochenta mil pesos, mientras que en 2011 esa cifra aumentó hasta los doscientos mil”, por lo que el club no está en condiciones económicas de solventar todos los gastos para volver a funcionar.Tur espera que en esta oportunidad el auxilio no se demore tanto. Por las dudas, el club abrió una cuenta corriente (5723/5) en el banco Ciudad, sucursal Mataderos, para que los vecinos puedan dar una mano y “en siete u ocho meses estemos nuevamente disfrutando de la actividad normal con las instalaciones debidamente refaccionadas”.Si bien el gobierno de la ciudad había mantenido una reunión con varios clubes y se les había prometido ayuda, esto no se concretó.
La ayuda del gobierno porteño a clubes damnificados por el temporal no llega
A un mes de la tormenta, que azotó la Ciudad, el presidente del club de Mataderos, Sergio Tur, solicita ayuda al Gobierno de la Ciudad para poder reparar las instalaciones y volver a funcionar en "siete y ocho meses".


