Herman Schiller fue desvinculado de la radio pública porteña tras trece años en el aire. Su programa Leña Al Fuego se emitía los sábados y allí se podían escuchar las voces de los más desprotegidos y las críticas que el poder no quiere que salgan a la luz.“El 17 de diciembre de 2011 fue el último programa en vivo. El director me anunció que el programa iba a seguir después de que se terminaran de remodelar los estudios”, contó Schiller, pero las cosas no siguieron el curso esperable: luego de que Osvaldo Bayer publicara una columna en Página/12 pidiendo por la continuidad de la radio, el director de la radio llamó al periodista para comunicarle que no seguiría ni al frente del programa ni en ningún otro espacio de la emisora.“La nota de Bayer fue lo que más los conmovió porque el viernes pasado me llamó el director para decirme que no seguía más, ni al frente de Leña Al Fuego ni como columnista”, relató Schiller. La columna de Bayer decía: “Cuando se comete una injusticia en forma solapada y con sorna en plena democracia uno siente haber entrado en una región vacía y plena de hipocresías. Lo que está ocurriendo con el periodista Herman Schiller ya entra en la región de las máximas hipocresías. Se hace sentir el poder omnímodo en una mezcla de sonriente desparpajo y del que da puntapiés sin mostrar la cara” e instaba al gobierno macrista a hablar de la situación.El periodista señaló que desde la dirección de la radio lo acusaron de montar una “campaña mediática” en su contra. Y Schiller se encarga de remarcar que el caso tuvo una fuerte repercusión social que terminó recalando en los medios.“La ex legisladora Vilma Ripoll fue a ver al director de la radio en febrero porque se siente parte del programa, como parte del campo popular, las organizaciones sociales y los partidos de izquierda que se sienten parte del programa. En esa oportunidad, el director le dijo que no iba a haber más programa y que ya habían hablado conmigo, cosa que era mentira”, contó.“Hace tres meses, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, mandó una carta en la que pedía la continuidad del programa; en marzo, la Legislatura declaró por unanimidad al programa como de interés cultural mediante la resolución 20/2012; El acto, para el que se espera una masiva convocatoria, tendrá lugar dentro de dos semanas y será frente a los estudios.“Siempre me manejé con la más absoluta libertad de expresión. Por ejemplo, el año pasado hice un programa titulado Por qué Macri debe ir preso, en el que vinieron Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado a la AMIA, y el legislador Fabio Basteiro. Trajeron copiosa documentación sobre los diferentes escándalos del gobierno porteño, como la causa de las escuchas y el accionar de la UCEP. Si se enojaron, no me dijeron nada. Pero se ve que estaban esperando el momento adecuado”, concluyó.
Periodista de Radio Ciudad acusa ser despedido por sus críticas al macrismo
Según el periodista, “la comunicación de su despido se hizo de forma desprolija” y adelantó “que se realizará un acto de repudio frente a los estudios de la emisora”.


