Miles de bonaerenses y porteños deben afrontar el paro de subtes y Premetro, que continuará hasta mañana y genera serias complicaciones.
La huelga, de 36 horas, fue iniciada ayer en demanda de mejoras salariales y otras reivindicaciones laborales que exigen los trabajadores de este servicio, agrupados en la Asociación Gremial de Trabajadores de Subterráneos y el Premetro (AGTSyP), a los que se sumaron los nucleados en la Asociación Tranviarios Automotor (UTA).
Como consecuencia en Constitución como en Retiro y en todas las estaciones de trenes, también en la región, hay largas filas de usuarios que ahora deben volcarse a los colectivos, que se ven sobrepasados por la demanda.
El tránsito, en tanto, también está congestionado porque muchos se decidieron a movilizarse en sus autos particulares, y esto recarga calles y autopistas.
Ayer, el gobierno nacional responsabilizó al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, y a la empresa del Grupo Roggio, Metrovías, por el paro que afecta a un millón de personas, y los convocó a llevar una propuesta salarial a la mesa de negociaciones paritarias.



