En todas las licitaciones la mecánica fue la misma: Geler fue el único oferente que pudo cumplir en tiempo récord con los numerosos requerimientos establecidos. Desde la oposición ya presentaron un pedido de informes y calificaron como «sospechoso» el proceso de contratación.
Seis millones de pesos en dos días, a un promedio de 125 mil pesos por hora. El monto coincide con el dinero público que gastó el gobierno de la Ciudad para financiar el XII Encuentro Iberoamericano de Ciudades Digitales, realizado el 10 y 11 de octubre en el segundo subsuelo del Hotel Hilton de Puerto Madero.
La organización del evento no estuvo a cargo de la comuna, que posee un centro de congresos y exposiciones en Recoleta y una larga lista de teatros propios en pleno centro.
Muy por el contrario, fue licitado por el Ministerio de Desarrollo Económico porteño, conducido por Francisco Cabrera, y quedó en manos del Grupo SyG, del broker inmobiliario Silvano Geler.
La empresa resultó la única oferente que se presentó para esa compulsa de precios y en los primeros diez meses del año, ya fue adjudicataria de cuatro contratos de este tipo por un total de 12,1 millones, sin que se hubiera presentado ningún competidor para disputarle el servicio.
El 5 de octubre pasado, la administración PRO confirmó, a través del Boletín Oficial 4009, la cuarta licitación a favor de esta empresa, luego de preadjudicarle la organización de Buenos Aires Futura 2012, previsto alrededor del Planetario, para 23 y 25 de noviembre, por un valor de cinco millones de pesos.
Por entonces, faltaban cinco días para el comienzo de la treceava versión del Encuentro de Ciudades Digitales, la ceremonia central de la influyente Asociación Iberoamericana de Centros de Investigación y Empresas de Telecomunicaciones (AHCIET), con sede en Bogotá, Colombia.
El ente reúne a las principales empresas de telefonía y transmisión de datos del continente y su meeting porteño superó el millón y medio de dólares para costear, según exigió el pliego de bases y condiciones diseñado por la Ciudad: un centro de convenciones dentro de un hotel 5 estrellas, con cuatro salones de conferencias para mil, 400, 150 y 100 personas, además de 50 noches de alojamiento en hotel cinco estrellas, 30 en otro de cuatro y una treintena más para un tercer hotel de tres estrellas para los invitados, que fueron divididos según su estatus en «Premium», «Plata» y «Estándar».
La lista de requerimientos también incluyó cinco pasajes desde Estados Unidos y Europa, 15 desde Latinoamérica, 30 desde el interior del país, 120 traslados desde distintos aeropuertos, 60 almuerzos y cenas exclusivas, además de centenares de requisitos para audio, sonido e imagen que no dejaron pasar la producción de 60 separadores audiovisuales para las conferencias, la confección de 67 uniformes de tres categorías y la contratación de 67 personas entre twitteros, traductores, fotógrafos, periodistas, camarógrafos, administrativos y operadores de sonido y luces.
También fue solicitada la impresión de 50 mil «materiales» entre bolsos, invitaciones, credenciales, biromes, afiches, diplomas; 8000 coffee breaks, 120 desayunos ejecutivos, 1000 almuerzos exclusivos, una campaña de difusión y un detallado listado de muebles y sillones. El listado de requerimientos es tan largo que ocupó 77 páginas del anexo del Boletín Oficial porteño.
A pesar de que la Ciudad fue designada sede del evento en octubre de 2011, el gobierno macrista aprobó el proceso licitatorio el 19 de julio pasado y publicó el llamado a licitación una semana después.
A partir de esa fecha los interesados contaron con once días para presupuestar los largos y específicos requerimientos mencionados y presentarse al concurso de precios.
La brevedad de los plazos y los montos en juego llamaron la atención de la oposición
El despliegue se ganó el elogio de los 20 invitados internacionales y los 113 oradores previstos en el programa, de los cuales 23 fueron funcionarios o legisladores macristas, pero los costos del evento, que tuvo casi 150 sponsors, llamaron la atención al interior del gobierno porteño.
Geler se quedó el 24 de enero con el «servicio de newsletter de comunicación para el Distrito Tecnológico/ Audiovisual», por 102 mil pesos. El 26 de marzo, sumó otro millón de pesos del mismo ministerio para realizar el Seminario Internacional de Distritos Industriales e Internacionalización de Empresas.
La contratación de ambos eventos, financiados íntegramente con dinero público, corrió por cuenta del subsecretario de Inversiones Carlos Pirovano, propietario del selecto Vilas Club de Palermo
. El hombre es licenciado en Economía por la UBA y fue asesor del diputado Álvaro Alsogaray en sus años de juventud, pero recién salió del anonimato en el verano de 2011, cuando se preguntó por Twitter: «¿Y si asumimos que la educación pública está muerta y con esa plata le pagamos a los chicos una escuela privada?»
Dentro de las jerarquías de Desarrollo Económico, arriba de Pirovano, está el ministro Cabrera, y debajo, está el director del Centro de Atención al Inversor, Damián Specter. «Todo se hace con un proceso licitatorio y se hace como corresponde, se presentan todos los ofertantes y a partir de eso se define», explicó el funcionario.



