Ciudad

Ley de inclusión social para jóvenes en situación de vulnerabilidad

La Legislatura porteña convirtió en ley el proyecto presentado por la diputada de Diálogo por Buenos Aires, María Elena Naddeo, de inclusión laboral para jóvenes en Situación de Vulnerabilidad Social.

En diciembre de 2009 junto a Bilma Acuña y María Rosa González, madres que luchan contra el consumo del paco, Naddeo presentó el anteproyecto de Ley «Programa de Inclusión Laboral para Jóvenes en situación de Vulnerabilidad Social», que contempla que por cada 30 empleados, las empresas que contrate el Estado de la Ciudad de Buenos Aires deberán darle prioridad a un joven, varón o mujer, propuesto por el Programa. La ley propone la creación del Programa de Empleo para Jóvenes en Situación de Vulnerabilidad Social, es decir que está destinado para   los y las jóvenes, de entre 18 y 30 años, atendidos en los programas sociales de adolescentes y jóvenes de la ciudad, egresados de comunidades terapéuticas, hogares convivenciales, derivados por los programas de prevención y asistencia en materia de consumo de sustancias psicoactivas y en general de los programas de adolescentes y jóvenes del Gobierno de la Ciudad y de las organizaciones que celebren convenios con el mismo. También se contempla que puedan ser contratados quienes tengan 16 o 17 años, con algunas recomendaciones específicas. Los jóvenes menores de 26 años constituyen una de las franjas de población más afectadas por la desocupación y la pobreza. El último informe del Observatorio Social de la Deuda Interna Argentina (UCA), señala que en el año 2007 la desocupación joven era del 24 por ciento, más del doble de la general (10%) y tres veces la de los adultos (7%). La Confederación General Económica porteña indica que la desocupación entre los jóvenes de 15 a 25 años en la Ciudad se redujo junto con la tasa de desempleo general en el país, pero a un ritmo menor, ya que «un 40% de esos jóvenes están desocupados y sólo representan 20% de la población económicamente activa». Especialistas coinciden en señalar que la desocupación juvenil duplica o triplica a la de la población adulta y que tienen más dificultades de ingreso y permanencia en el empleo. Dentro de este universo de jóvenes, los que están en situación de vulnerabilidad social se encuentran fuera del mercado laboral y forman parte de los grupos de menor empleabilidad ya que tienen muchas más dificultades para conseguir trabajo. Con esta medida de acción positiva este proyecto busca favorecer la inserción de este sector de la población en el mercado de trabajo, fomentando su empleabilidad a través del desarrollo de acciones de capacitación, oferta de empleo, y orientación laboral y educativa. María Rosa González expresó que «hay chicos de 5 años consumiendo Paco y que este programa debería llegar a todo el país, porque el problema que tenemos cuando un chico sale de la internación y no tiene un trabajo, hace que  vuelva al barrio y vuelva a consumir. Esto es un genocidio en plena democracia, porque todos los días muere un chico por consumo de Paco». Por su parte,  Bilma Acuña, destacó estar muy contenta porque «veníamos reclamando un proyecto así, que esperamos se concrete para ayudar a los chicos que lograron salir de la droga». Naddeo explicó que  «La prioridad son los chicos afectados por el consumo del paco y otras sustancias psicoactivas. Pero es un Programa que debe dar respuesta a todo el universo de jóvenes derivados por los programas de inclusión y de protección especial de derechos: hogares convivenciales, fortalecimiento familiar, defensorías barriales, y jóvenes en conflicto con la ley. Completar el circuito de atención y de protección que brindamos desde la inclusión educativa y laboral es dar una respuesta integral para los jóvenes.»