De este modo, ningún área podrá licitar obras nuevas, que estaban previstas en el Presupuesto 2011, y tampoco podrá haber promesas salariales. Cualquier llamado a licitación de las distintas áreas que estuviera previsto para enero o febrero deberá esperar por lo menos hasta marzo, si se aprueba en ese mes el Presupuesto. Entre otros anuncios, no podía cumplirse el plan «una computadora por alumno», del Ministerio de Educación, ya que la compra estaba prevista para antes del inicio de las clases. Sin presupuesto hasta marzo, lo que más preocupa al macrismo es los vencimientos de deuda y la reprogramación de bonos entregados a proveedores y contratistas. El primer vencimiento que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires piensa no pagar con la idea de refinanciar opera a mediados de abril, por eso el apuro por conseguir los votos no sólo para la distribución de los ingresos sino para esa fuente de recursos que en conjunto representan alrededor de $ 2.000 millones. Esa suma contiene la emisión de nuevos papeles de deuda que incorporará el PRO en el proyecto de ley para aprobar tras el receso de la Legislatura.Por eso, Macri, además del decreto por la falta de ley actual, enviará a la Legislatura porteña el proyecto de ley que le otorgue permiso para esa reprogramación. «No sería absurdo que nos obliguen a cancelar una obligación que puede reprogramarse a baja tasa a 10 años permitiendo la realización de obras», explicó Grindetti en relación con el proyecto que finalmente espera le sea aprobado por los legisladores.En otro sentido, el tema salarial podría comenzar a resolverse con la mayor recaudación que está prevista este mes con respecto a 2010, pero para eso Macri debería hacer uso de las facultades que le otorga el Presupuesto del año pasado, para poder redistribuir hasta el 5% de las partidas, un permiso que la oposición, busca anular en el Presupuesto 2011.
Macri, resolvió gobernar por decreto
El Jefe de Gobierno de la Ciudad quien encabezó ayer la primer reunión de Gabinete 2010 desde el Centro de Información y Formación Ambiental dejó en manos del ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, la tarea de explicar el decreto que plantea prorrogar el Presupuesto 2010.


