A dos años de la violenta represión ejecutada por la Policía Metropolitana en el Hospital Borda, pacientes y trabajadores de ese centro de salud renovaron el pedido de justicia y exigieron que sean procesados no sólo los autores materiales de la represión sino también las autoridades del gobierno porteño que dieron la orden de realizarla. Legisladores porteños presentaron «un proyecto de reconstrucción del Taller Protegido 19 que es el taller que se demolió hace dos años luego de la brutal represión ejercida por la policía Metropolitana», anunció a la agencia Télam el diputado por Seamos Libres, Pablo Ferreyra.
«Necesitamos volver a tener ese espacio porque cumplía una función social importante para las personas que están en el hospital y que ya sufren segregación por el hecho de padecer una enfermedad», indicó. El legislador defendió las tareas que se realizaban en el taller protegido y señaló que «permitía la reinserción laboral, ayudaba a volver a utilizar las manos, cumplía una función social fundamental por eso consideramos indispensable la reconstrucción del mismo».
El presidente de la Asociación de Profesionales del Borda, Gabriel Cavia, dijo que «el gobierno de Mauricio Macri está blindado por la justicia y por algunos medios de comunicación», al indicar que por la represión sucedida el 26 de abril de 2013 «hay seis trabajadores procesados y han sobreseído a todos los responsables políticos de la agresión sufrida aquí, por eso queremos justicia».
«Los compañeros de talleres protegidos y los trabajadores de ATE le decimos al gobierno de la Ciudad que vamos a seguir luchando hasta que los responsables de la tremenda agresión, de lo que nosotros llamamos una acción criminal, sistemática y planificada, sean llevados a la Justicia y queden presos», aseguró.
Y recordó que los trabajadores presentaron un amparo «que sigue vigente y que tiene siete sentencias favorables para obligar al gobierno porteño a arreglar las instalaciones, sin embargo lo que hace es un arreglo cosmético y no va a las problemáticas de base que tiene el hospital. No se puede gastar más de 11 millones de pesos en un portón cuando no hay clínica médica y el servicio de cirugía todavía no está terminado».
«Pusieron un portón en el frente del hospital que costó 11 millones de pesos y hace un año y dos meses que no se puede abrir. Un hospital de puertas abiertas tiene paradójicamente su entrada principal cerrada hace más de un año», reafirmó Cavia.
Fuente: Infojus



