La discusión de la ley N° 4.015, por la cual se adhirió a la ley nacional de Medicamentos N° 26.567 (prohíbe la venta de medicamentos en góndolas, kioscos y bares y obliga a su expendio sólo en farmacias y detrás del mostrador) tuvo un largo proceso para ser sancionada por la Legislatura porteña










