Las obras en construcción deberían ser sometidas a un peritaje de suelo, a cargo de geólogos, para evitar derrumbes como el ocurrido el viernes último en el centro porteño, según una propuesta del Consejo Superior Profesional de Geología (CSPG). El CSPG presentó la iniciativa el 1 de este mes en la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura para incorporarlo a la reforma del Código de Edificación y reflotó el tema tres días antes de que se desplomara el inmueble ubicado en Bartolomé Mitre 1232. Según el presidente del CSPG, Luis Gallino «Toda obra debiera contar con un adecuado estudio de diagnóstico del contexto geomorfológico y de suelos, incluyendo una descripción precisa de su composición y propiedades», El vicepresidente de la entidad, Claudio Párica, explicó que «los suelos no tienen una consistencia homogénea y por lo tanto varía la capacidad de sustentación». El experto añadió que para cada actividad que se realiza «es importante determinar la calidad de ese suelo, mediante un estudio geotérmico y geomorfológico y de suelos, incluyendo una descripción precisa de su composición y propiedades». «Esto nos dirá si el suelo tiene resistencia o no, y también hay que determinar la presencia de agua, lo que es muy importante, porque el agua moviliza los sedimentos y debilita los asentamientos», añadió. Párica advirtió que «si no existe ese tipo de estudio previo, todo lo que está ocurriendo (derrumbes y desmoronamientos) son cosas que es probable que ocurran nuevamente, frente al desconocimiento». En el Código de Edificación de la Ciudad se contempla «un reconocimiento del terreno», admitió, pero aclaró que «no indica quién debe hacerlo, entonces puede que lo haga un arquitecto o el mismo ingeniero de la obra, quienes no tienen los conocimientos necesarios para indicar las características del terreno». El especialista puntualizó que «el estudio debe hacerlo un profesional idóneo» y resaltó que «Geología es una carrera de interés público, hay un consejo que está avalando nuestra idoneidad y ética y el estudio lo tiene que hacer un geólogo». Tras señalar que esta propuesta fue presentada varias veces en los últimos años por el CSPG, sostuvo que un derrumbe como el del viernes «no es un accidente, porque se pudo evitar». «No fue la fatalidad -continuó-, fatalidad es que caiga un meteorito, pero estas cosas son evitables y en otros países se toman prevenciones, como en Alemania, donde no hacen nada de construcción si previamente un geólogo no hizo un análisis, perforación, descripción, etcétera, y entonces no suceden estas cosas». Párica explicó que todo suelo varía a lo largo del tiempo en su consistencia y también según la época del año, sobre todo en lo que hace a la cantidad de agua, lo que hace variar su sustentabilidad. En Buenos Aires «generalmente en verano baja el nivel freático y cuando hay lluvias sube y a veces aparece en los sótanos, si no están bien fundados», explicó. Aclaró que eso «no es consecuencia del cambio climático, como dicen algunos, no tiene nada que ver» y agregó que es importante saber que «la ciudad está atravesada por arroyos, en mapas históricos se pueden ver, aunque ahora hay algunos entubados y otros que fueron tapados, y éstos generan condiciones no aptas para edificar». Sobre el accidente de Bartolomé Mitre 1232, lamentó que «cualquiera habla y yo escuché cada cosa, como que habían perforado y socavado bajo los cimientos, y eso no fue lo que pasó». «Simplemente sucede que si vos le sacás la sustentación que tenía, aunque no socaves, el agua puede deslizarse y mover sedimento y esa movilidad hace que un edificio pierda sustentación en alguna zona y pueda venirse abajo», sostuvo.
Una advertencia al derrumbe
Tres días antes del derrumbe, el Consejo Profesional de Geología, propuso que las obras en construcción sean sometidas a peritaje de geólogos.


