Una de las participantes de la protesta, Roxana, contó como llegaron a La Feria del Libro para hacer el reclamo y visibilizar una realidad que parece no estar presente en la agenda de la cartera educativa porteña. «Estamos aquí en virtud de no encontrar otros medios para expresar nuestra preocupación por la constante desatención del gobierno de la ciudad ante la seria problemática en que nos encontramos».
Luego detalló los problemas que tienen: «La falta de edificio para tomar las clases como corresponde ya que estamos divididos en dos sedes distintas, el normal N°6, en donde vivimos como de prestado y la otra es un colegio religioso Santa Guadalupe, en donde no tenemos las condiciones para nuestra formación de educadores laicos ni en forma gratuita, ya que se pagan $40.000 pro mes en concepto de alquiler, cuando por ese dinero hace años podríamos contar con una sede propia y adaptada a las necesidades reales. Ya que algunos compañeros tienen problemas motrices, y también la falta de intérpretes ya que otros alumnos tienen problemas de audición».
Ante la pregunta de qué respuesta recibieron desde la municipalidad, contestan que: «Las propuestas del gobierno son mudarnos siempre a edificios en muy malas condiciones y que tampoco cumplen minimamente con la estructura que son necesarias».
Por tal motivo y ante la falta de respuestas concretas, «el próximo jueves 12 daremos una clase pública en Güemes y Aráoz para asi continuar con el plan de lucha, y el 20 haremos el Festival de la Inclusión».



