Sin embargo, la situación continúa tensa, y ayer mismo la presidenta Cristina Fernández evaluaba los pasos a seguir si, como es previsible, Ghana no atiende los plazos legales de la Convención del Mar que rige las relaciones entre Estados en asuntos marítimos.
Una de las preocupaciones centrales en estas horas para el gobierno argentino es la situación humanitaria de los 45 tripulantes que quedaron en el puerto de Tema custodiando el Buque Escuela de la Armada. cuando se decidió retirar a la mayor parte de los marinos que habían llegado a ese país. Ayer mismo, la solicitud para que se les suministre agua potable a los marinos fue negada por las autoridades del puerto como una forma de presionarlos y acepten mover la embarcación.
Según información que trascendió en una agencia internacional un oficial ghanés afirmó que “les dijimos que si quieren recibir cualquiera de nuestros servicios deben moverse al atracadero 6. No habrá servicios para ellos en el atracadero 11, donde se encuentran en la actualidad”.
Ante esta situación, la Presidenta, junto al canciller Timerman y al ministro de Defensa Arturo Puricelli, comenzó a evaluar el envío de 50 marinos como refuerzo a la tripulación de 44 efectivos, a cargo del Capitán Pablo Lucio Salonio.
En todo caso, el gobierno argentino está esperando el pronunciamiento oficial de la Justicia de ese país sobre el embargo.



