Ciudad

El Borda, en condiciones de inhabitabilidad

Ya hace un año, el Borda aparecía como noticia por el estado deplorable en que se encontraba, incluidas las conexiones precarias de gas. Hoy, uno de los neuropsiquiátricos más grandes de la Ciudad, sigue empeorando.

 

A más de un año el gas sigue ausente en la gran mayoría del nosocomio, aproximadamente en un 70 por ciento falta que  se evidencia cuando temperatura comenzó a descender.

Las soluciones son casi una suerte de paliativo, ya que son en su mayoría generadores eléctricos de calor y están lejos de aportar el nivel de calorías que se obtienen de la combustión del gas. En el Borda hay 600 pacientes internados y 3.000 que circulan por consultorios externos. El hospital se encuentra en estado de emergencia.

Nada mejoró en el nosocomio de Barracas, que sufrió un incendio que dejó a un interno muerto como saldo, la demolición de su taller de pan artesanal y el robo a su FM, La Colifata. Todo eso para que luego de doce meses, la situación siga  peor y el abandono y la desidia en los que viven los internos y también los profesionales que trabajan intramuros es una constante

“Sin previo aviso entraron topadoras y tiraron El Pan del Borda, el nuevo espacio prometido nunca llegó y ese lugar de laborterapia ya no existe”, recuerda Scorofitz,  delegado de Trabajadores Autoconvocados.

Actualmente, la falta de gas llevó a tercerizar el servicio de cocina y de lavandería. En el Pan del Borda ya no se amasa.

Algo similar ocurrió con la emblemática radio La Colifata, que en menos de un mes sufrió el robo de dos computadoras, archivos y, finalmente, equipos de trasmisión, pese a que el hospital cuenta con un servicio de seguridad privada. 

Para Scorofitz el plan está claro: la idea es destruir todo, paulatinamente. “Los gremios son cómplices”, acusa. Y afirma que “hace meses que los gremios se reúnen con (María Eugenia) Vidal en secreto para pautar un cierre progresivo del hospital. Todo se disfraza con un canje de tierras que dan a la calle Brandsen por arreglos en el pabellón central”.

Respecto a la radio, reconocida internacionalmente, Scorofitz señala que “siempre fue un escollo para la corporación médica y hasta se le cortó la pauta publicitaria del Gobierno de la Ciudad”.

La organización Trabajadores Autoconvocados del Hospital Borda denuncia que es “inminente” el inicio de las obras por parte del Gobierno de la Ciudad para construir un Centro Cívico en esos terrenos, un proyecto con el que Macri ya amagó varias veces.

 “Frente a una política progresiva de vaciamiento hospitalario que se traduce en recortes de designaciones, reducción de camas de internación, cierre de servicios y externaciones compulsivas,  profundizada en los últimos años por la gestión del gobierno de Macri, el anuncio del futuro Centro Cívico oficializado en el mes de febrero de este año, será en el lapso de los próximos cuatro años en una primera etapa de achicamiento y, posteriormente, en un inminente cierre del hospital”, señala el delegado  de la agrupación autoconvocada.

Si bien la demolición del taller de panificación, que permitía a los internos una suerte de laborterapia además de la posibilidad de generarse ingresos, trascendió largamente, Scorofitz señala que en los últimos meses se ha procedido a la demolición de otros sectores estratégicos. “Esto afecta de manera directa las condiciones de atención sanitaria, tanto para los pacientes internos como así también para quienes periódicamente reciben tratamiento ambulatorio”.

“Ahora también hay deficiencias con el servicio de agua y electricidad, que está saturado por las soluciones paliativas que generan calor eléctrico”. 

“Los anafes, termotanques eléctricos y estufas eléctricas no pueden suplir las necesidades de un 70 por ciento del hospital sin gas”, señala Scorofiz y describe: “Para que se den una idea, el pabellón central, que es inmenso, no tiene gas. Las reconexiones llegan al 30 por ciento, como máximo”.

Desde la agrupación autoconvocada subrayan que los lugares sin reconexión son los que están en vista de ser demolidos para el emplazamiento a futuro de lo que será el Centro Cívico porteño. Y aseguran que entre el gobierno de Macri y Metrogas “se tiran la pelota” pero que “ninguno de los dos hizo nada para que el gas pueda ser reconectado”.

Cabe recordar que el corte fue realizado por motivos de seguridad hace poco más de un año.

Más allá de que el sufrimiento del frío es evidente, el representante de los autoconvocados confirmó que además de afectar psíquicamente por el estado de abandono, la falta de calefacción agrava cuadros de salud muy comunes en pacientes psiquiátricos (la mayoría fumadores). “Los cuadros de EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y las deficiencias respiratorias se agravan notablemente por el frío”, afirma.

El proceso de abandono del Borda no es nuevo. Hace diez años había 3.500 pacientes y actualmente hay 600. “Las externaciones son compulsivas, es una política de vaciar todo”, asegura Scorofitz. Además, confirma que ya se acercaron propuestas de jubilaciones anticipadas a empleados del nosocomio.

Más allá de las responsabilidades del oficialismo, el año pasado muchos políticos desfilaron por el Borda, cuando se conoció el tema del gas. Sin embargo, los trabajadores confirmaron que a excepción de la legisladora María Elena Naddeo, ninguno de los que fue para la foto, volvió. 

“Hay una sentencia que obliga al jefe de Gobierno a realizar todos los arreglos necesarios. Macri está incumpliendo una orden de la Cámara”, explica en el mismo sentido el doctor Gabriel Cavia, de la Asociación de Profesionales del Hospital, y señala que “falta un interlocutor válido en Salud Mental, porque el ministro es mudo, no habla, y lo mejor que hace es poner todo en manos de empresarios del sector privado, que no tienen la misma idea de cómo debe funcionar un hospital público”.

“Queremos un hospital en condiciones de habitabilidad, queremos gas, queremos que la red eléctrica no se corte a cada rato, queremos que los termotanques funcionen, que las pantallas a electricidad calienten, queremos agua caliente, que los internos no pasen el frío del año pasado, queremos que coman caliente, que coman nutritivamente”, resumen, en tanto, desde la Asociación de Profesionales. Mientras tanto, 600 pacientes siguen esperando y sufriendo una situación deplorable. 

Desde el oficialismo dicen: “No vamos a cerrar el Borda”. El Jefe de Gabinete porteño Horacio Rodríguez Larreta, salió al cruce de las versiones que acusan al macrismo  de querer cerrar el hospital porteño. Larreta, señaló la “politización” del tema y desmintió que falte gas hace un año.

“El año pasado hubo un accidente con un camión que rompió un caño. A partir de ese accidente, en junio Metrogas decidió clausurar todas las cañerías del Hospital; hubo que renovar todas las cañerías pero ya hay gas en la mayoría de los pabellones”, aseguró Larreta quien acusó a la oposición de “utilizar el tema políticamente”.

El funcionario porteño, sin embargo, sí admitió que trasladarán oficinas gubernamentales a una parte del terreno. “En un costado del Borda, en un terreno no ocupado, donde no hay que mover a ningún paciente, vamos a mudar las oficinas administrativas del Gobierno de la Ciudad al sur. Incluye la de Macri y la mía también. Vamos a mudar todo ahí”, finalizó. 

Pese a estas declaraciones, nos consta que las condiciones de los pacientes son muy malas y el deterioro del hospital avanza.