Los bebederos deberán tener un mecanismo de ahorro de agua y cuidar aspectos sanitarios. La ley tuvo como disparador el pedido constante de vecinos que quieren tener “agua fresca” en los parques de sus barrios.Años atrás, la Ciudad de Buenos Aires supo tener bebederos de cemento en sus plazas. Con el correr del tiempo y la falta de mantenimiento se fueron deteriorando. Para recuperarlos, por un lado, establece que los nuevos bebederos públicos tendrán que ser “diseñados y construidos de modo tal que no posean un flujo de agua permanente para evitar su derroche”.También, propone que los mecanismos de accionamiento y provisión deben reunir condiciones de higiene estrictas, “evitando el contacto de labios y manos que ofrezcan riesgos de transmisión de enfermedades”.Uno de los fundamentos de la nueva ley sostiene que “las plazas de la Ciudad presentan una carencia notoria de bebederos que impide a los vecinos proveerse de tan vital componente para el organismo. No todos tienen la posibilidad de adquirir una bebida en un kiosco”.En los parques y plazas, en los que ya se encuentran instalados, se evaluará la colocación adicional en base a los estudios de factibilidad técnica previstos por la ley. La autoridad de aplicación de esta norma es el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño.
La Ciudad tendrá bebederos de agua en plazas y paseos
Durante la Sesión Ordinaria del jueves 13 fue aprobada una ley por la que se repara la falta de fuentes de agua potable en los espacios verdes públicos de la Ciudad.

