Anoche en Salta se vivió una jornada muy particular en el retorno al calendario de la Copa Argentina. El flamante campeón argentino, Boca Juniors, se midió ante Santamarina de Tandil y, con los mismos titulares que disputará la Copa Libertadores, no lo pudo superar en 90 minutos que finalizaron 1 a 1. Después, la tanda de penales sentenció la victoria para el xeneize, que avanzó a la próxima ronda tras imponerse por 4 a 3.
El encuentro tuvo un tiempo para cada uno y en el primero el sacrificio y el despliegue de los oriundos de Tandil se vio recompensado con el gol de Michel de cabeza, justo cuando estaba por finalizar la primera parte. Santamarina había tenido varias claras mientras Boca no lograba hacer pie ante un equipo que le faltó el respeto desde el comienzo y le jugó de igual a igual.
En el complemento (uno imagina lo que habrá sido la charla técnica de Julio Falcioni en el vestuario) Boca recuperó el vigor y salió con todo a dar vuelta el encuentro. Pero la falta de vocación ofensiva del equipo de Falcioni se notó y alcanzó el empate tras una pelota parada ejecutada por Riquelme y definida de cabeza por Roncaglia.
Ya empardados, Boca asumió el rol protagónico y dispuso de chances para sentenciar el resultado, pero la falta de definición -que no tuvo en los superclásicos ante River- le impidió cerrar el partido.
Ya en los penales, Boca no falló, Orión se lució y el palo dio por terminado el sueño del humilde equipo de Tandil, que podrá decir para siempre que jugó ante el Boca campeón y no cayó derrotado en el tiempo reglamentario. Boca sigue y en la próxima ronda enfrentará a Central Córdoba.
En la previa, Rosario Central eliminó a Guillermo Brown de Puerto Madryn (ambos equipos del Nacional B) tras derrotarlo por 1 a 0 con gol de penal de Mozzo.


