Hoy se cumplen siete años de la muerte de Roberto Fontanarrosa, más conocido como “el Negro”, quien falleció a los 62 luego de sufrir una esclerosis lateral amiotrófica que le había sido diagnosticada en 2003.
El escritor y humorista nació en la ciudad de Rosario el 26 de noviembre de 1944. Su carrera comenzó como dibujante humorístico, y se destacó rápidamente por su calidad y por la rapidez y seguridad con que ejecutaba sus dibujos. Estas cualidades hicieron que su producción gráfica fuera copiosa. Entre sus personajes más conocidos están el matón Boogie, El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyra y su perro Mendieta. Su fama trascendió las fronteras de Argentina. Por ejemplo, Boogie, el aceitoso empezó a publicarse en un diario de Colombia, y luego fue publicado muchos años por el semanario mexicano Proceso.
El Negro era un apasionado por el fútbol, deporte al cual le dedicó varias de sus obras. El cuento 19 de diciembre de 1971 es un clásico de la literatura futbolística argentina. Como buen futbolero siempre mostró su simpatía por el equipo al que seguía desde pequeño, Rosario Central.
En los años setenta y ochenta, se lo podía encontrar tomándose un café en sus ratos libres en el bar El Cairo -esquina de calles Santa Fe y Sarmiento-, sentado a la metafórica “mesa de los galanes”, escenario de muchos de sus mejores cuentos. Desde los años noventa, la mesa se mudó al bar La Sede hasta la reapertura de El Cairo.
Se casó dos veces. Con su primera esposa tuvo a su único hijo, Franco. Su segunda esposa, Gabriela Mahy, lo conoció en 2002 y contrajeron matrimonio en noviembre de 2006, previo divorcio.


