La obra consistió en deprimir 17 cm de vereda y de calzada, para dejar descubierto el primer escalón original de acceso al Cementerio de la Recoleta, quedando una franja de separación entre dos tipos de piso al mismo nivel de la vereda.
Por otra parte se buscó readecuar el acceso al peristilo del Cementerio de la Recoleta, recuperando su diseño y características originales. Se respetaron tanto los materiales, el equipamiento y el mobiliario, como su ubicación.
Según las autoridades, el objetivo de la adecuación, ha sido beneficiar a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires en general, turistas y todos aquellos visitantes de este espacio emblemático, por sus características edilicias, culturales, históricas y religiosas.



