Ciudad

Frenaron las demoliciones antiguas por un año más

Otro de los proyectos aprobado, fue el presentado por el diputado Martín Hourest, presidente del bloque Igualdad Social. Se trata de una modificación a la ley 2548 para extender la prórroga de demoliciones a las construcciones anteriores al año 1941.

Se estima que existen unos 4.000 más y se consideran que pueden haber de 12.000 a 20.000 edificaciones con valor patrimonial que merecen ser preservadas.

“Es un hecho ampliamente reconocido que la Ciudad de Buenos Aires es considerada una de las más importantes de Sudamérica y que tiene una proyección cultural y turística internacional de primer orden mundial. Indudablemente su patrimonio arquitectónico, urbano y paisajístico constituye un recurso único, excepcional y no renovable que no sólo es un componente crucial de la memoria e identidad de la ciudad y de sus habitantes, sino también un factor de atracción turística primordial y de desarrollo económico de la ciudad”, dijo el diputado Martín Hourest.

“Esta voluntad de prorrogar la norma que permita proteger los ejemplos más valiosos de la arquitectura de Buenos Aires, no implica el desconocimiento del proceso natural de evolución al que está sometida la Ciudad, que en algunos casos lleva a la transformación de ciertas zonas, ya que consideramos que Buenos Aires admite diferencias en su conformación y sobre todo, que en estas diferencias reside su riqueza”, aclara el diputado.

En los fundamentos del proyecto, el diputado Hourest explica que “en las décadas de 1970 y 1980 fueron escenario del gran desarrollo de edificios de propiedad horizontal provocando el cambio definitivo de barrios como Recoleta, Palermo, Belgrano y Caballito, con la consecuente demolición de inmuebles de baja altura.  Estas sustituciones indiscriminadas se acrecentaron en los últimos diez años debido al aumento de la construcción, alcanzando barrios alejados del centro de la ciudad como Saavedra y Villa Urquiza”.  Y concluye: “No se trata de oponer a una demolición indiscriminada una conservación igualmente indiscriminada sino más bien dar con estos dos años de extensión el tiempo de evaluar puntualmente el significado patrimonial de un edificio para decidir si su conservación es valiosa para la Ciudad”.