Allí se puede encontrar en un perchero ropa de todos los colores, para todas las edades, y todas las épocas y todo es gratis.
No es un intercambio. No hay ni dinero de por medio, ni bonos, ni trueque, ni registro alguno. De modo que podés traer nada y llevarte todo y también podés traer todo y llevarte nada», explican.
Está organizada por un grupo de jóvenes idealistas y es distinta a toda forma de intercambio.
Según explica, Sergio Pérez, uno de los organizadores, «La idea surge de retomar cómo hacíamos antes del dinero, antes del trueque inclusive. Las cosas no tenían un precio y sin embargo fluían”.
A la gratiferia se traen cosas buenas, lindas y útiles pero que no se usan o ya no se quieren conservar y todo lo que se lleva encontrará una nueva mano que la aprovechará.
Cuenta Ariel Rodríguez, otro de los organizadores, que la idea se inició hace un año en su casa, en el barrio de Liniers. “ tenía muchas cosas en casa de las cuales me quería deshacer. Las saqué a la calle con la consigna «trae lo que quieras, llevate lo que quieras» y lo curioso es que quedaron más cosas de las que había”.
Se puede encontrar desde ropa hasta todo tipo de servicios, pasando por libros e incluso frutas y verduras.
«Puede haber cualquier cosa, los límites no los pone nadie más que la propia conducta», explica con entusiasmo Sergio. «Hubo gente que trajo un perro hasta que se lo llevó otro», le apunta un compañero.
El público que asiste viene de diferentes puntos gracias a la difusión que hacen a partir de las redes sociales como Facebook, sin embargo muchos se acercan sin saber de qué se trata.
«Primero nos miran raro, vienen y preguntan cuánto sale cada cosa. Piensan que si no traés algo no te llevás nada».
«La gente se desapega de los objetos y se da algo lindo que es, como todo tiene el mismo valor, lo que se llevan es porque realmente lo necesitan», relata uno de los asiduos concurrentes.
El espíritu de los jóvenes apunta a criticar el bombardeo de ofertas que recibimos a diario: «La gente que viene acá no se lleva las cosas porque está barato. Muchas veces nos pasa que compramos algo porque está en oferta pero en verdad no lo estamos necesitando».
Hay otros espacios que han decidido multiplicar la experiencia, pero de manera itinerante, como por ejemplo la Casa Galáctica, en Palermo, que organiza su feria gratuita en forma esporádica.
Además, la propuesta fue llevada a Mar del Plata y Bragado.
El domingo 29 de mayo se trasladarán por única vez al Centro Cultural Casa Galáctica, en Juan B. Justo y Boyacá, de 18 a 22.
«La idea es que sea de libre organización y realización».


