Ciudad

Nuevo basural en el barrio Zavaleta

El CEAMSE, no sólo no desalojó la planta de Amancio Alcorta, sino que sumó otra a la vuelta en la que se descargan los residuos continuamente.

Los problemas de salud entre los niños aumentaron en los últimos días,  infecciones, bronquitis, y los abscesos cutáneos, se suman a la presencia de ratas, ventanas rotas por el ruido y las vibraciones de los camiones que descargan y el pavimento que comienza a ceder.

Los camiones pasan repletos de basura que descargan durante las 24 horas. Un vecino, Antonio Alcaraz cuenta indignado que llegó a contar hasta 250 por día. Los habitantes de la zona para hacer visible sus reclamos y exigir que la nueva planta del CEAMSE deje de transferirles enfermedades,  cortaron  el tránsito en Iriarte y Zavaleta y en Amancio Alcorta y la vía.

En 2007 se inauguraron los únicos monoblocks que se terminaron del proyecto que contemplaba mudar a toda la gente del Núcleo Habitacional Zavaleta.

El  plan establecía que la empresa debía dejar el lugar que ocupa desde hace décadas, pero no sólo que no lo hizo, sino que meses atrás se amplió al predio de Zavaleta 1130, gracias a un pliego de licitación al que se presentó como único oferente con un croquis en el que todos los hogares que lo rodean, sencillamente, no están.

A todo esto, se le agrega el documento firmado por el  médico Diego Vacchino, del Centro de Salud Nº 30, quien denuncia el aumento del 233% de casos de abscesos cutáneos y del 90% de bronquitis aguda en mayores de 13 años y del 53% de infecciones de vías respiratorias superiores en menores de 12.

Por su parte, Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad de Buenos Aires, advirtió que el depósito no va a trasladarse y que su instalación había sido “consensuada” con los vecinos.

La gente del barrio  Zavaleta repiten una y otra vez:  “Vinimos a luchar, vinimos al corte, que lleven la basura para Barrio Norte”.

Según Sergio Carabajal, un vecino,  “La basura que tiran en el predio que da sobre Alcorta ya nos afectaba, pero esto que abrieron supuestamente para arrojar ‘maderas, ramas y escombros’ solamente, agravó en poquísimo tiempo la situación, por la cantidad y por la cercanía. El impacto ambiental es evidente con una mínima observación. Acá traen basura de otros lugares que cerraron tras las quejas de la gente. Estamos a cinco minutos del kilómetro 0 en la Plaza del Congreso ¿Alguien puede pensar que esto funciona en regla?”.