Si bien las modificaciones entrarán en vigencia dentro de dos años, la Legislatura porteña sancionó las discutidas modificaciones al estatuto docente a partir de un proyecto que el oficialismo logró consensuar con la Coalición Cívica y el diputado Diego Kravetz luego de dos cuartos intermedios y que terminó siendo redactado en pleno recinto y en medio de una sesión, bochornosa y turbulenta, con un edificio rodeado de docentes, manifestantes enardecidos, infiltrados y policías de Infantería que iban y venían dentro y fuera del edificio histórico para mantener en pie el debate.En realidad no había consenso para el proyecto que el ministro de Educación Esteban Bullrich había presentado el 29 de septiembre a instancias de la presidente de la comisión Educación Victoria Morales Gorleri y que se debatió en cerca de una decena de reuniones y en cada una se había escuchado el rechazo unánime de los 17 sindicatos docentes para que salga el proyecto..Cerca de las 18, Ritondo (PRO), solicitó otra pausa de 60 minutos para seguir negociando contrarreloj un proyecto nuevo con Kravetz y Abrevaya, autor de una iniciativa que había cosechado el mismo rechazo que tenía el texto oficial.En las gradas y las bancadas opositoras el nerviosismo se hizo presente. El diputado Francisco Nenna reclamó que entre el público había decenas de empleados del Ministerio y ningún representante gremial docente. La sesión retomó el ritmo y los legisladores comenzaron a votar a mano alzada más de 45 despachos previos al del proyecto de juntas, tema que cuando le llegó el turno –cerca de las 21:30– coincidió con un recrudecer de los incidentes fuera del edificio. Si bien los diputados de la oposición solicitaban un cuarto intermedio, porque entendían que en ese clima no se podía debatir, los empleados ministeriales y militantes PRO ubicados en el hemiciclo gritaban para que se vote.La votación en general se pudo hacer cerca de la 1:15 y resultó afirmativo con el voto de 24 diputados del PRO, cinco de la CC (la diputada Rocío Sánchez Andía lo hizo en contra) y el de Mónica Lubertino de Unión Federal. Curiosamente Kravetz se abstuvo (junto con Daniel Amoroso y Raúl Fernández), pero porque se oponía a algunos artículos incluidos.El tratamiento en particular de cada artículo dejó en evidencia la improvisación: el texto estaba mal redactado, incompleto o contradictorio. Ello no impidió que una hora después se lograra la aprobación en general.
Con el apoyo de legisladores de la Coalición Cívica
El PRO logró la aprobación de las modificaciones al estatuto docente
Si bien las modificaciones entrarán en vigencia dentro de dos años, la Legislatura porteña sancionó las discutidas modificaciones al estatuto docente a partir de un proyecto que el oficialismo logró consensuar con la Coalición Cívica y el diputado Diego Kravetz.


