Ciudad

Una sesión con final anunciado

La Sesión Especial en la que se expondría el informe final con las recomendaciones elaboradas por la Comisión Investigadora perdió el quórum y sólo quedó con la presencia del bloque PRO, quienes aprovecharon esta situación para cruzar duro a la oposición.

Frente la amenaza de una conferencia de prensa en la que el PRO pretendía denunciar un “golpe institucional”, la oposición  logró el quórum con Julio Raffo y  comenzó a sesionar.

Es que esta era la Sesión Especial en la que la Comisión Investigadora presentaría sus conclusiones sobre las responsabilidades políticas de la causa de las escuchas ilegales.

La sesión comenzó con la exposición del miembro informante de la Comisión Investigadora, el legislador Martín Hourest (Igualdad Social), quien hizo un resumen de lo trabajado, y manifestó una profunda crítica a la gestión macrista para luego sostener que “lo descrito habilita a que los legisladores avancen en lo que la Constitución establece, sin embargo esta Comisión no tenía por motivo recomendar ninguna medida”.

En segundo lugar, Fabio Basteiro por Proyecto Sur, criticó la actitud del PRO de no participar en la sesión y tras relatar las tareas realizadas por la Comisión y sus recomendaciones, aseguró –fallido mediante- “acá no estamos juzgando, estamos valorando y haciendo un juicio político, quiero decir un juicio de carácter político”.

Luego,  tras varias interrupciones y con el PRO sentado en el recinto, el diputado Marcelo Parrilli (MTS) avanzó sobre su pedido de Juicio Político a Mauricio Macri y a convocar a la Sala Acusadora.

A partir de ahí, la amenaza de poner a debate proyectos de Juicio Político y la estrategia utilizada dieron lugar a  un final anunciado en el que el bloque de la mayoría quedó solo sesionando sin público y despachándose contra todos los opositores, mientras la oposición realizaba una conferencia de prensa en la que denunciaron  las trabas puestas por el PRO

Pactos previos, parecían ir camino al pedido del  PRO para que se archivara el pedido de juicio político como moneda de cambio para sentarse al debate, sin embargo, ante la negativa de la oposición, el bloque macrista decidió esperar a que la oposición se ganara el quórum sola.

Aprendiendo sobre la marcha a conducir la sesión, el legislador Julio Raffo reconoció estar con el Reglamento Interno de la Legislatura en la mano para poder llevar adelante la sesión. Chicanas mediante, el PRO, a través de sus legisladores más versados, buscó por todos los medios exponer la inexperiencia del diputado resaltando que no se estaba cumpliendo con el reglamento, y la sesión se le fue de las manos.

Una reunión de jefes de bloque de por medio, acuerdos expuestos y acusaciones cruzadas, hicieron que  la oposición cumpliera con la promesa de retirarse del recinto.

En un intento mediador, Diego Kravezt (bloque Peronista), manifestó que «el acuerdo era que el Presidente de la Comisión presentara la posición de la mayoría, y el bloque PRO el de la minoría, pero también que cada bloque pudiera presentar sus matices». «Quiero esgrimirlo y presentar mi opinión», dijo, pero ya era tarde. Un solo opositor lo escuchaba, Julio Raffo, y a él lo responsabilizó de lo sucedido.

 El apresuramiento  por retirarse de la sesión fue tal que Julio Raffo se olvidó de levantar la sesión por quedar sin quórum, situación que aprovechó el PRO para que diputado a diputado hablara a gusto y criticara a cada bloque opositor.

«No tuvieron huevos, les dimos vuelta la Comisión como un guante y no tuvieron huevos para bancarsela», fue la conclusión del legislador PRO Martín Borrelli.

De público conocimiento se hizo también que, además del legislador Marcelo Parrilli, la legisladora Gabriela Cerrutti pidió activar la Sala Acusadora para que considere el Juicio Político al jefe de Gobierno.

Si bien es obligatorio que el Presidente de la legislatura tome en cuenta estos pedidos, la convocatoria de la Comisión Acusadora podría quedar hasta marzo.