Desde hace cinco años, Show viene denunciando que su edificio, ubicado en la calle Pasco 66, se le está cayendo a pedazos por culpa de unos vecinos que iniciaron obras ilegales. La damnificada inició cinco expedientes en la Dirección General de Fiscalización y Control de Obras (DGFYCO) y otro en la Defensoría del Pueblo porteña. “El primero es del 4 de enero de 2006, y a partir de entonces los techos fueron revisados por inspectores tres veces. Comprobaron y dejaron asentado que las edificaciones que están haciendo son ilícitas y que hay ‘riesgo temido”. “En la Dirección se deberían haber ocupado, pero resulta que es un organismo que creó Mauricio Macri para seguir robando. Yo voy y me les planto en las oficinas para tirarle palos a esos hijos de puta, pero lo único que me dicen es saraza. Los empleados son de lo peor”, acusaSegún Vanesa, la construcción en la que vive es muy antigua, de fines del Siglo XIX, donde se distribuyen 24 departamentos en dos plantas.“Es una típica casa de techo alto, que ni siquiera tiene losa, tiene ladrillo nomás. No está preparada para soportar mucho peso. El techo de la cocina y la habitación de servicio se me están viniendo abajo, pero no soy la única, esto afecta a todos. En los departamentos de la planta baja las paredes parecen un craquelé”.Teme que, si la siguen ignorando, se provoque una catástrofe. “Macri es un delincuente, un caradura. Le escribí una carta el 13 de diciembre de 2007, dos días después que él asumiera, y nunca me respondió. No sé que está esperando el ministro Guillermo Montenegro. Hablan de seguridad, pero esto también es seguridad. Recién van a venir el día que se caiga una pared, para poner una franja amarilla”, señala. “Menos mal que en Buenos Aires no hay terremotos, porque, si no, los vecinos del edificio de Pasco 66 ya hubiéramos sido sepultados”.
El Show del derrumbe
La famosa travesti, Vanessa Show, denunció que su casa tiene riesgo de derrumbe por obras ilegales y que el Gobierno porteño no hace nada, a pesar de las innumerables denuncias hechas desde hace cinco años. "Menos mal que en la Ciudad no hay terremotos".


