Ciudad

Vecinos alertas frente al ofrecimiento en alquiler de la Estación Belgrano R

Un proyecto de Nación para “redestinar” la estación del Mitre como un “paseo comercial con espacio multifunción” podría frenarse por la Ciudad si los vecinos lo reclaman.

En abril de 2006 TBA publicó en su web “La estación Belgrano R luce como nueva luego de que culminaran una serie de mejoras”. Allí, se destacaba la realización de “tareas de mejoras en el edificio histórico, la reconstrucción integral de la fachada con refacciones en revoques deteriorados y la reparación de puntos de filtraciones”, y la renovación de “gran parte de la zinguería y los cerramientos”. El Plan de Mantenimiento de la Infraestructura Ferroviaria preveía hace cuatro años una segunda etapa de refacciones: “La construcción de sanitarios públicos para damas, caballeros y personas con movilidad reducida”, además del “reemplazo de los cestos de residuos y la reparación e instalación de nuevas luminarias”. Desde aquel anuncio, nada más se supo hasta el 10 de diciembre de 2010.En esa fecha, la presidenta de la Asociación de Protección Patrimonial y Cultural de Belgrano R, Laura Brovedani, puso en conocimiento de los vecinos del barrio que estaba para la consideración y aprobación del señor José Nicanor Villafañe, presidente de la ADIF (Administración de Infraestructura de Ferrocarriles) un contrato de locación por la estación de tren Belgrano R, propuesto por Baires Comercial SA, empresa comercializadora de TBA (concesionaria de la línea Mitre y Sarmiento), por un período de 10 años, con una mensualidad inicial de 4.000 pesos, finalizando al mes 120 con 9.000 pesos, con el objetivo de “redestinar la estación de tren en un paseo comercial con espacio multifunción o sea un shopping, y la toma de agua construida en 1876 en un maxikiosco”.Según remarcó Brovedani, “la estación de tren se encuentra en tierras públicas y además está protegida por la Ley 68/98 APH4 de Protección Histórica”. Los vecinos  afirman que “es imposible que un patrimonio histórico pueda ser redestinado” y por tal motivo la Asociación recurrió a “instituciones y funcionarios” para “salvar la estación”. “Fuimos a la Legislatura pero el Gobierno no contestó. Ya pusieron el cartel de que empezaron la obra, que es bastante confuso”. Sobre el tema, el arquitecto urbanista Pablo Wisznienski solicitó al Ejecutivo que tome cartas en el asunto ya que “el poder de policía es de la Ciudad». «No sólo los legisladores deben debatir y votar, también deben escuchar la opinión de los vecinos en audiencia pública. El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, si quiere cambiar la función de la estación del ferrocarril para hacer negocios privados, debe solicitarlo al Poder Ejecutivo de la Ciudad, y éste enviar un proyecto a la Legislatura”, remarcó.Según  la Comisión de Planeamiento Urbano de la Legislatura porteña,  una protección APH4 “protege la arquitectura de un edificio, pero no regula los usos”.“Los usos los aprueba el Ejecutivo y generalmente son una interpretación que en la mayoría de los casos está vinculada a usos culturales. El uso no está regulado por este tipo de ley de protección. Tal como está actualmente la ley, no está prohibido hacer un shopping en la estación aunque a muchos les resulte extraño. Si la sociedad se opone a este proyecto lo que podría ocurrir es que el Ejecutivo escuche a los vecinos y rechace la autorización, o que la Legislatura modifique la ley que protege la estación y regule expresamente el uso”, aclararon desde la comisión que preside la legisladora Silvina Pedreira (Bloque Peronista).“En este caso el edificio histórico de la estación ferroviaria no tiene usos restringidos; si se quieren restringir los usos hay que modificar la ley. A veces, la protección limita la posibilidad de inversión, ya que el objetivo es la protección arquitectónica. En muchos casos, por la falta de inversión estatal, se recurre a dejar estos edificios protegidos en manos de privados, quienes se comprometen a poner en valor los edificios pero a cambio de desarrollar un emprendimiento comercial. Si no se autorizan inversiones privadas con fines comerciales para mantener estos edificios, entonces el Estado debe subvencionar. Aún no hay una política estatal de apoyo para invertir en edificios patrimoniales”, agregaron. En tanto, desde la Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico del Parlamento porteño, que preside Patricio Di Stéfano (PRO), aseguraron que “hasta la fecha no se han presentado proyectos para regular el uso que se le dé a la estación Belgrano R”.“El uso comercial de la estación no afectaría la fachada o la estructura del edificio protegido. El proyecto busca restaurar y no demoler el edificio histórico, y a la vez darles vida a estos espacios centenarios. A veces los vecinos le tienen miedo al cambio, y no se evalúa el beneficio al lugar”, concluyeron.Los vecinos mientras tanto se encuentran alertas en defensa de un patrimonio histórico.