La escalada de cuestionamientos que derivó en algunos planteos formales contra Argentina ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) se revela enseguida como parte de un juego de lobbies que no resiste el mínimo contraste con los datos del intercambio comercial y no consiguen explicar, en cambio, por qué Estados Unidos sigue bloqueando por ejemplo el acceso a nuestras carnes.








