A casi un año de su asesinato, desde el Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo sostienen: “Estamos convencidos de que a Silvia la mataron para callarla, que sus testimonios les aseguraban varios años de cárcel tanto a altos funcionarios policiales como a civiles cómplices y militares genocidas de Rafaela y de la provincia”.








