El gobierno cubano autorizó el trabajo privado y el alquiler de habitaciones en la zona colonial de La Habana, bajo labores de conservación por parte de la Oficina del Historiador de la ciudad, se anunció hoy.
El presidente cubano, Raúl Castro, modificó dos artículos de un Decreto-Ley de 1993 sobre las responsabilidades de la Oficina del Historiador para autorizar que esa entidad administre directamente inmuebles estatales, autorice a los privados y cobre impuestos.
La actualización del decreto, que publica hoy la Gaceta Oficial de Cuba, instaura las cargas impositivas a los privados con el fin de que «aporten» a las labores de conservación en el área.
El gobierno autorizó desde el año pasado más de 180 tipos de labores que pueden desarrollarse en Cuba por cuenta propia.
La zona de edificaciones coloniales es un área especial que necesitaba una autorización específica.
