El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue dado de alta anoche del hospital Sirio-Libanés, de San Pablo, donde el lunes se sometió a la última de tres sesiones de quimioterapia recomendadas por los médicos para combatir un cáncer de laringe.
Asimismo, el equipo responsable de su tratamiento informó que el tumor de tres centímetros encontrado en la laringe del ex mandatario disminuyó en un 75 por ciento, y tiende a desaparecer totalmente.
Sin embargo, a partir de enero, Lula comenzará una sesión de radioterapia diaria -combinada con quimioterapia- con el objetivo de combatir el tumor.
Los médicos consideraron como «extraordinaria» la reducción del tumor y descartaron totalmente la posibilidad de recurrir a una cirugía.
En tanto Lula se mostró «muy feliz» por el resultado del tratamiento y abandonó el hospital sin hablar con la prensa.

