Frente a la elección como nuevo Papa de Jorge Mario Bergoglio -ahora Francisco I-, quien fuera Cardenal Primado de nuestro país en estos últimos y en derechos civiles para la comunidad homosexual, sostienen:: “El nuevo Papa estuvo al frente de la oposición a la ley de matrimonio civil igualitario, llamando a su rechazo en nombre de una delirante guerra de Dios. Fracasó en su intento por frenarlo, así como tampoco pudo detener otro gran avance en el reconocimiento de nuestros derechos, como es la Ley de Identidad de Género. De igual manera, su rol en la dictadura militar, frente a las desapariciones y la tortura, la represión estatal y el robo de bebes, es duramente cuestionado. El Estado argentino es laico, la separación entre Estado y religión es un principio republicano insoslayable. La base misma de cualquier sociedad que quiera vivir en paz y armonía entre la pluralidad de sus miembros está compuesta en lo religioso por católicos/as, agnósticos/as, judíos/as, evangelistas, ateos/as, islámicos/as, etc. La mejor garantía de imparcialidad y objetividad es el laicismo, que celebramos y promovemos. Frente a dogmas que son imposibles de comprobar o discutir en un plano no-teológico nosotros oponemos “el dogma sagrado de la igualdad” del que nos hablaba el genial Mariano Moreno. No son de nuestra incumbencia las cuestiones internas de la jerarquía de la Iglesia Vaticana, pero estamos convencidas y convencidos que seguir manteniendo y promoviendo principios fundamentalistas, no alienta a nuevos cambios ni esperanzas de inclusión y apertura, sino todo lo contrario”. Pedro Paradiso Sottile, secretario de la CHA, manifestó: “Esperamos y luchamos por un mundo democrático, diverso y libre, sin discriminación alguna y esperamos también que el nuevo Papa se aleje de toda cruzada contra la democracia inclusiva y la libertad, como fue su marca en la Argentina de estos tiempos”.
En agosto de 2010, la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) realizó un acto público frente a la Catedral Metropolitana (en Plaza de Mayo) para manifestar pacíficamente nuestro repudio a los abusos sexuales que ocultan de manera sistemática las autoridades de la fe católica apostólica romana y denunciar los crímenes cometidos por sus autoridades.
La CHA se sumó a la acción internacional de ILGA (Asociación Internacional de Gays y Lesbianas) que se realizó en varias capitales del mundo por organizaciones LGTB para mostrar rechazo enfático frente al encubrimiento de los abusos sexuales de niños y niñas que, hasta ahora, no tuvieron la necesaria reparación (si se puede reparar algo) por parte del vaticano.
