Sociedad

Comenzó a aplicarse la vacuna contra el VPH

Es para las niñas de once años. La inmunización contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección que puede producir cáncer de cuello de útero, abarcará a las 350 mil nacidas a partir del 1 de enero de 2000 y, en adelante, a todas las niñas cuando cumplan esa edad.

La vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que implementa el Ministerio de Salud de la Nación a partir de una decisión de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, es una estrategia destinada a prevenir el cáncer de cuello de útero, patología que anualmente causa el deceso de unas dos mil mujeres.

Con la medida puesta en marcha a partir de octubre por la cartera a cargo de Juan Manzur, todas las niñas de 11 años recibirán la vacuna en forma gratuita y obligatoria en vacunatorios y hospitales  del país. La población objetivo para la Campaña 2011 incluirá la inmunización de 350 mil niñas que hayan nacido a partir del 1 de enero de 2000 y, en adelante, incluirá a todas las púberes cuando cumplan esa edad. El Estado garantiza la aplicación de las tres dosis necesarias para que la inmunización sea efectiva.

En Argentina, el cáncer de cuello de útero genera tres mil nuevos casos por año y causa anualmente la muerte de más de dos mil mujeres, aunque es totalmente prevenible si se lo detecta de manera temprana y se tratan las lesiones.

“Este es un hecho histórico para la salud pública argentina, porque estamos universalizando una vacuna que va proteger a nuestras niñas y mujeres de una enfermedad que hoy genera alrededor de dos mil fallecimientos por año”, destacó el ministro Manzur, quien enmarco la medida en “una política de Estado que incorporó al Calendario Nacional de Vacunación 10 de las 16 vacunas que lo componen y que, a esta altura, es una marca de la gestión sanitaria del proyecto político inaugurado en 2003”.

“Cuando los países desarrollados debaten la viabilidad de sistemas de salud inclusivos y que garanticen el acceso a la salud de todos los ciudadanos independientemente de su nivel socioeconómico, la Argentina viene tomando medidas que amplían la base de derechos en materia sanitaria, haciendo hincapié en la prevención, y esto es motivo de orgullo y celebración”, valoró el ministro. Manzur indicó que para este año el país adquirió 1.200.000 dosis de la vacuna y que todas las jurisdicciones del país ya cuentan con el stock suficiente para aplicar la primera dosis. Informó además que, con esa meta, la cartera a su cargo realizó tareas de capacitación a los equipos de salud y, junto a las vacunas, distribuyó jeringas, agujas, descartadores y material informativo con los lineamientos técnicos, que fueron elaborados con el consenso y el apoyo de las sociedades científicas.

Ante cualquier duda o consulta, hay información disponible en el sitio web del Ministerio de Salud de la Nación (www.msal.gov.ar), que también posee la línea telefónica gratuita 0800 222 1002.

La eficacia inmunológica de la vacuna

La vacuna contra el VPH fue incorporada al Calendario Nacional de Inmunizaciones en mayo pasado por resolución 563/2011. Se aplica desde octubre de 2011, de manera gratuita y obligatoria, a todas las niñas de 11 años del país.

Este año la población objetivo está compuesta por unas 350 mil niñas nacidas a partir del 1 de enero de 2000 y, en adelante, por todas las adolescentes cuando cumplan los 11 años.

Está comprobado que la vacuna alcanza su máxima eficacia inmunológica en la adolescencia temprana. En la Argentina, se estableció la edad de 11 años ya que el calendario oficial incluye otras tres vacunas –la triple viral, la de la hepatitis B y la triple bacteriana acelular– para ser aplicadas en esa oportunidad. De este modo, la coincidencia temporal con la administración otras vacunas facilitará el acceso a la inmunización en tiempo y forma.

El Estado nacional le garantiza a cada niña de la población objetivo tres dosis de la vacuna. Luego de la primera, la segunda se aplica al mes y la última a los seis meses. Se debe cumplir con el esquema completo de tres dosis para que la que inmunización sea efectiva.

La vacuna contra el VPH que adquirió Argentina es bivalente, inmuniza contra los genotipos 16 y 18, que representan el 77 por ciento de los genotipos de VPH de alto riesgo para producir cáncer. Además, contiene un adyuvante que favorece la protección cruzada contra otros genotipos, por lo que alcanza una cobertura del 93 por ciento.

La incorporación de la inmunización contra el VPH al Calendario Nacional de Vacunación se inscribe dentro de la estrategia de la cartera sanitaria nacional para combatir el cáncer cérvico uterino, que tiene como pilares fundamentales la prevención primaria a través de la vacuna y la prevención secundaria a través de la realización del Papanicolaou (PAP).

Características del virus

El Virus del Papiloma Humano (VPH) se transmite por contacto sexual. En la gran mayoría de los casos, el organismo controla la actividad del virus y lo elimina. En caso de evolucionar a una infección persistente por un genotipo de alto riesgo, es importante el control permanente, ya que puede evolucionar a lesiones malignas.

El virus generalmente no presenta síntomas, salvo las verrugas genitales que, en su mayoría, son causadas por los genotipos 6 y 11, pero que no tienen potencial cancerígeno y son patologías totalmente benignas.

El resto de los tipos del VPH generalmente no producen síntomas y las alteraciones son detectables a través de las muestras de Papanicolaou; por eso, es muy importante que todas las mujeres realicen los controles ginecológicos de rutina.

Los hombres contraen el VPH de la misma forma que las mujeres, es decir a través del contacto sexual. En el hombre, el VPH puede causar cáncer anal y cáncer de pene, aunque son muy infrecuentes.

El cáncer de cuello de útero

En Argentina, el cáncer de cuello de útero genera tres mil nuevos casos por año y causa anualmente más de dos mil muertes, aunque es totalmente prevenible si se lo detecta de manera temprana y se tratan las lesiones.

El VPH es la causa del cien por ciento de los cánceres de cuello de útero. Se trata de una infección muy frecuente, que puede evolucionar en enfermedad oncológica si se presenta en forma de infección persistente, con un genotipo de alto riesgo.

Los VPH denominados “de alto riesgo oncogénico” son alrededor de 15, y los más comunes son el 16 y el 18. Si bien pueden producir verrugas, generalmente se presentan en forma de lesiones precancerosas, que pueden evolucionar lentamente a un cáncer. El PAP es el mejor método para detectarlas y tratarlas si es necesario.

Es importante destacar que no todas las pacientes que tienen VPH desarrollan la enfermedad, ya que la gran mayoría de ellas elimina de forma espontánea la infección. El cáncer cervical es una complicación muy rara de una infección frecuente.

La realización del Papanicolaou es la mejor forma de prevención del cáncer de cuello uterino en las mujeres de entre 25 y 64 años. Dado que la vacuna protege contra aproximadamente el 90 por ciento de los genotipos de alto riesgo, es clave continuar con los controles ginecológicos de rutina aún cuando se haya recibido la inmunización contra el VPH para cubrir el 10 por ciento restante.

La realización del PAP también es gratuita en todos los centros de salud y hospitales del país. Se trata de un estudio simple, que no duele y se realiza en pocos minutos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda comenzar a hacérselo a partir de los 25 años.

Vacunar: la clave para prevenir

Eje fundamental de la gestión sanitaria de los Presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández, las inmunizaciones constituyen hoy una política de Estado destinada a evitar numerosas enfermedades y a garantizar el acceso igualitario a la salud de todos y todas. De las 16 vacunas que componen el Calendario Nacional de Vacunación, 10 fueron incorporadas entre 2003 y 2011, medida que las convierte en gratuitas y obligatorias para la población objetivo.

Así, en 2003 se incorporaron las  vacunas contra la hepatitis B y la triple viral de los 11 años para iniciar o completar esquemas de vacunación. En 2005, se sumó la vacuna que previene la hepatitis A (12 meses) y dos años después las inmunizaciones contra la fiebre amarilla y la fiebre hemorrágica argentina para zonas de riesgo. En 2008, en tanto, se incorporó la pentavalente para menores de 1 año, y en 2009, la vacuna triple bacteriana acelular de los 11 años. Este año se incorporaron la vacuna antigripal, la antineumocóccica conjugada -que evita infecciones graves por ese germen, que es la causa más frecuente de neumonía y meningitis- y la del Virus del Papiloma Humano, que previene el cáncer de cuello de útero.