Si bien el gobernador jujeño, Walter Barrionuevo, señaló que las tomas «están retrocediendo» y que el plan “un lote para cada familia jujeña” está en marcha, la crisis habitacional en Jujuy continúa expandiéndose y en la última semana alcanzó el paso internacional que une La Quiaca con Villazón, en Bolivia.
Allí, unas 80 familias se instalaron acampando soportando noches de 15 grados bajo cero frente a las viviendas que el Gobierno provincial todavía no entregó en la provincia.
Mientras, la ruta 9 fue ocupada con otro acampe a la intemperie durante ocho horas provocando serios trastornos en el poco tránsito, especialmente de camiones y micros, que circulan por el lugar.
Por otro lado, a 310 kilómetros al sur, en el ingreso del barrio El Carmen, el corte liberaba la circulación durante media hora pero se registraron largas esperas.
En este sentido, Barrionuevo, acusó al «duhaldismo» por querer intervenir en una manifestación que se desarrollará hoy en repudio a los cuatro muertos durante la represión de la semana pasada.
Asimismo, desde el viernes pasado, los terrenos de la minera El Aguilar y otra de una persona particular continúan ocupados por más de 60 familias.
